El empoderamiento del otro lado del mundo: mujeres al ejército

Arabia Saudita da otro paso por primera vez en su historia.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/07/el-empoderamiento-del-otro-lado-del-mundo-mujeres-al-ejercito/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-07T09:42:34-03:00">octubre 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-07T09:42:41-03:00">octubre 7, 2019</time></a>

El enunciado podría ser otro: por primera vez en la historia, las mujeres podrán acceder a algo que hasta ahora estaba prohibido: el Ejército. Desde ahora, ellas podrán enrolarse en el ejército de Arabia Saudita por primera vez en la historia del país, otro paso más en la serie de reformas del príncipe heredero Mohammad bin Salman que marcan un avance entre tantos retrocesos.

El diario AshargAl-Awsat confirmó esta nueva decisión del gobierno al tiempo que detalló que esta decisión tiene un doble objetivo que es independizarse del petróleo y atraer inversiones extranjeras. Hasta la fecha, las mujeres sauditas sólo podían ser empleadas en servicios de seguridad y trabajar en áreas como la lucha contra el narcotráfico, la vigilancia de detenidos y las investigaciones criminales.

De esta manera, las mujeres podrán enrolarse como soldados simples y hacer carrera hasta ascender el grado de sargento en las distintas ramas del ejército. Los medios locales avalan los nuevos cambios ya que “la admisión de las mujeres en el ministerio más importante del país es un gran paso en la dirección correcta”, detalla Hassan al-Shihiri, un exoficial del ministerio de Defensa.

El año pasado, en Arabia Saudita, se abolió la prohibición para las mujeres de conducir autos, un reclamo que también había crecido entre el sector femenino que a su vez, desde hace dos meses, las mayores de 21 años ya pueden viajar al exterior sin el permiso de un tutor masculino. Esto se suma a lo más novedoso que fue confirmado el fin de semana: las parejas extranjeras que no estén casadas podrán dormir en la misma habitación de hotel.

Tal decisión, si bien se basó pensando en un nuevo régimen de visas orientado a desarrollar el turismo, constituye un avance en las libertades sociales dentro del contexto de dicha cultura que cercenó durante mucho tiempo los derechos individuales de las mujeres. La presión social, la apertura al mundo y las libertades civiles auguran vientos de cambio que, si bien son lentos y progresivos, son una gran noticia.