“Rebelión Internacional”: una nueva demanda contra el cambio climático

Fuente: NA/AFP

La protesta dejó unos 30 manifestantes detenidos en Nueva York.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/07/rebelion-internacional-una-nueva-demanda-contra-el-cambio-climatico/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-07T19:21:46-03:00">octubre 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-07T19:23:54-03:00">octubre 7, 2019</time></a>

Un movimiento ambientalista, caracterizado por su desobediencia civil llamado, Extinction Rebellion (XR), realizó acciones contra el calentamiento global en distintas ciudades del mundo como Sídney, Nueva York, Londres y París. Esta organización nació en 2018 en el Reino Unido a raíz de una iniciativa de académicos y activista. En la actualidad se encuentra en 72 países y consta con más de 500 grupos.

Así como la activista sueca, Greta Thunberg, el movimiento emprendió acciones contra la inacción de los políticos del mundo para enfrentar el cambio climático. Con el nombre “Rebelión Internacional” se realizaron movilizaciones en 60 ciudades del mundo. Entre ellas destacan, Madrid, Viena, Amsterdam, Buenos Aires, México, Rio de Janeiro y Bogotá.

“Precisamos imágenes como esta para conseguir atención de la gente”, contó James Comiskey, de 29 años, a la AFP, quien participó en la marcha en Nueva York con un ataúd hecho de cartón. En la Gran Manzana alrededor de 200 manifestantes se congregaron en el Battery Park. Desde allí realizaron una “procesión fúnebre” hacia Wall Street.

En la movilización los participantes arrojaron sangre falsa sobre la famosa estatua de un toro, conocida como “Charging Bull“. La protesta dejó unos 30 manifestantes detenidos. Mientras tanto, en Canadá el movimiento de desobediencia civil, caracterizada como no violenta, bloquearon las vías principales en las ciudades de Toronto, Halifax y Edmonton.

Estas acciones son respaldadas por Thunberg, quien encabezó acciones durante la Semana Mundial de la Lucha contra el Cambio Climático. La activista sueca creó su propio movimiento, “Viernes por el Futuro“, en agosto de 2018. Una de las demandas es que los gobiernos declaren la “emergencia climática” y que fijen para 2025 la neutralidad en las emisiones de gases contaminantes con efecto invernadero.