Tras la crisis social, Ecuador vuelve a una aparente normalidad

Fuente: AFP / Luis Robayo

Alrededor de dos millones de estudiantes secundarios volvieron a clases a nivel nacional.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/15/tras-la-crisis-social-ecuador-vuelve-a-una-aparente-normalidad/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-15T13:40:13-03:00">octubre 15, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-15T13:40:20-03:00">octubre 15, 2019</time></a>

El pasado 3 de octubre los ecuatorianos expresaron su rechazo en las calles al Decreto 883 implementado por el presidente Lenín Moreno. La medida, que estuvo impuesta por un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), quitaba el subsidio a los combustibles y procedía a aumentarlos en un 123%. Las protestas no se hicieron esperar, de la mano de sindicalistas y la amplia participación del movimiento indígena. Sin embargo, el mandatario no tuvo otra opción que derogar el decreto. Pero ¿cómo quedó el país después de la tensión y violencia que dejó siete muertos?

Este martes los precios de los combustibles volvieron a la tarifa anterior al aumento. De la misma forma, también quedaron anuladas la suba de hasta un 40% del pasaje del transporte público urbano en Quito. El valor del galón de diésel bajó de 2,30 a 1,03 dólares y el de gasolina corriente de 2,40 a 1,85 dólares, según pudo comprobar la AFP en las estaciones de servicio al norte de la capital.

Asimismo, alrededor de dos millones de estudiantes secundarios volvieron a clases a nivel nacional, después que el “país recobra rápidamente la calma”, dijo Moreno el lunes desde Guayaquil, nueva sede de Gobierno tras mudarla fuera de Quito por las protestas que incluso tomaron en un par de instancias el Parlamento. Todavía se desconoce si retornará a la capital de manera definitiva.

La derogación del decreto presidencial ocurrió el domingo por la noche en una negociación entre el movimiento indígena, agrupado en la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), y la Conferencia Episcopal, junto a la ONU, que actuaron como mediadores. Además, fue desarrollado un “nuevo proyecto de ley reactivación productiva y empleo, así como medidas del SRI para ayudar a quienes fueron afectados en estos días”, señala un tuit de Moreno.

A pesar de la aparente calma que se entiende por el cese de las manifestaciones, tras doce días de crisis, la Fiscalía ha dictado orden de detención a importantes funcionarios que sirvieron bajo el mandato del expresidente Rafael Correa. Por ejemplo, la prefecta de Pichincha, Paola Pabón fue arrestada por cuerpos de seguridad este lunes en su residencia.

Asimismo, hay otros de los que se desconoce su paradero, como el exasambleísta Virigilio Hernández, quien se pensó había caído preso. Otros han recurrido a pedir asilo a la embajada de México. Según la justicia ecuatoriana, han sido detenidos o están buscados por el intento de desestabilizar al país, mientras que los opositores han calificado la situación como una “persecución política“.