Los descubrimientos más importantes de la ciencia mundial, en 150 años de Nature

La publicación sobre ciencia y salud cumple 150 años repletos de historia.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/11/04/los-descubrimientos-mas-importantes-de-la-ciencia-mundial-en-150-anos-de-nature/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-11-04T12:57:43-03:00">noviembre 4, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-11-04T12:57:45-03:00">noviembre 4, 2019</time></a>

Literalmente, hablamos de unas de las publicaciones más importantes del mundo y de la historia. Para tener idea de qué hablamos, desde los rayos X y la primera clonación de un mamífero como fue la oveja Dolly hasta el agujero de ozono, todo pasó por los 150 años de la revista Nature, que ha albergado los descubrimientos más importantes de la ciencia en sus páginas.

Su presencia es tan importante que parece haber adquirido el “olfato para entender cuáles pueden ser aquellos que marquen un verdadero punto de inflexión en la historia”. De hecho, que un investigador sea publicado en una de sus líneas es quizá uno de los logros más importantes.
El 4 de noviembre de 1869 en Inglaterra, Norman Lockyer recogió el legado de varias revistas científicas que surgieron y desaparecieron a mediados del siglo XIX.

En tiempos de gran interés para las ciencias y sobretodo en Inglaterra por los estudios de Charles Darwin en ese entonces, sus primeros editores comenzaron a darle forma a una publicación de prestigio al igual que su “competencia” Science, considerada también como la de mayor prestigio para la comunidad científica internacional, destaca la agencia ANSA.

“La importancia de Nature no se discute. Sobre sus páginas fueron publicadas entre los más importantes descubrimientos de la historia de la ciencia y es además precursor en la apertura de revistas hermanas, es decir, revistas de la misma marca más especializadas en algunos sectores, como Nature Genética”, destacó Andrea Ballabio, directora del Instituto Teletón de Genética y Medicina (Tigem) en Nápoles.

Luego, en los años 80, la revista comenzó a expandirse hasta alcanzar hoy oficinas en Londres, Nueva York, San Francisco, Washington, Boston, Tokio, Hong Kong, París, Munich, y Basingstoke. “Nature tiene un impacto en una banda cultural muy amplia. A menudo las revistas especializadas publican cosas de nicho, en cambio, Nature sabe cómo captar aquellas que tienen una importancia transversal para la ciencia”, aseguran desde las comunidades relacionadas.