Irak: el Parlamento aceptó la renuncia del primer ministro, pero las protestas no paran

El presidente de la República, Barham Salih deberá elegir al nuevo jefe de Gobierno.

A principios de octubre en Bagdad se registraron protestas espontáneas contra los políticos corruptos, además de otras reivindicaciones como más trabajo para los jóvenes, entre otras. Desde entonces, Irak ha sido uno de los países más convulsionados a nivel mundial en término de crisis sociales. Es por ello, que el pasado viernes el primer ministro, Abdel Abdel Mahdi presentó su renuncia, la cual fue aceptada este domingo por el Parlamento iraquí.

Abdel Mahdi había anunciado su dimisión, luego de que el gran ayatolá Alí Sistani, mayor autoridad chiita del país exigiera su salida por la cantidad de víctimas que han dejado las manifestaciones: al menos 420 hasta este jueves. Por esta razón, los iraquíes vivieron una jornada de duelo como recuerdo de los muertos. Incluso en las regiones sunitas las personas salieron a las calles por este motivo que congregó a los iraquíes.

Desde el Vaticano, el papa Francisco recordó a las víctimas en la tradicional oración del Angelus y dijo que seguía con “preocupación la situación” al tiempo que lanzaba un llamado a la “paz y la concordia”, según consignó la AFP. Con la salida de Abdel Mahdi, ahora el Parlamento deberá pedir al presidente de la República, Barham Salih, que elija a un nuevo primer ministro.

“Estamos presentes, todo Irak está presente, ahora el gobierno debe responder a las reivindicaciones”, dijo a la AFP el estudiante Husein Khidhir, tras participar en la manifestación en recuerdo a los muertos de las ciudades chiitas de Nassiriya y Nayaf, donde resultaron muertos 70 manifestantes en los últimos tres días. Las concentraciones se han realizado en las principales plazas del país.

Aunque la renuncia de Abdel Mahdi era una de las principales exigencias, los manifestantes demandan el fin de un sistema político considerado como corrupto, luego del derrocamiento de Sadam Husein en 2003. También se oponen a la influencia de Irán y reclaman la redacción de una nueva Constitución, así como una renovación de toda la clase política. En un último apartado, este domingo un tribunal iraquí condenó a muerte a un policía acusado de haber matado manifestantes. Es la primera vez que esto ocurre desde el inicio a principios de octubre de las protestas.

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