Papa Francisco: “Ser cristiano no es fácil”

Así lo aseguró en si última audiencia en el Vaticano ante emprendedores.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/12/03/papa-francisco-ser-cristiano-no-es-facil/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-12-03T06:56:44-03:00">diciembre 3, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-12-03T06:56:45-03:00">diciembre 3, 2019</time></a>

En otro mensaje desde el Vaticano, el papa Francisco aseguró que “nunca fue fácil ser cristianos y tener grandes responsabilidades. El hecho de tomar distancias del mundo -en lo que es contrario y su voluntad-, el hecho de querer transformar este mundo y salvarlo con Cristo, a veces puede llevar al martirio, como atestiguan San Pedro y San Pablo”.

Así lo aseguró en si última audiencia en el Vaticano con una delegación de jóvenes emprendedores: “Sin embargo, estos gloriosos testimonios nos demuestran que el mensaje evangélico del que eran portadores, un mensaje aparentemente débil respecto de las potencias mundanas del poder y del dinero, no es una utopía, sino que -con la fuerza del Espíritu Santo y el apoyo de la fe de valientes discípulos misioneros- puede hacerse realidad”.

“Me doy cuenta muy bien de que en lo cotidiano no es fácil conciliar las exigencias de la fe y la enseñanza social de la Iglesia con las necesidades y los vínculos impuestos por las leyes del mercado y la globalización”, reconoció el Papa, al tiempo que agregó: “Considero que los valores evangélicos que quieren implementar al dirigir sus empresas, así como en las múltiples relaciones en el marco de sus actividades, son la ocasión de un genuino e irremplazable testimonio cristiano”.

En tanto, continuó: “Los conflictos de la conciencia en las decisiones que deben tomar en forma cotidiana son -imagino- numerosos. Por un lado la necesidad que se les impone -a menudo para la supervivencia de las empresas, de las personas que allí trabajan y sus familias- de conquistar mercados, aumentar la productividad, reducir los retrasos, recurrir a los artificios de la publicidad, incrementar los consumos”.

“Y por otra parte las exigencias cada vez más urgentes de justicia social, para garantizar a cada uno la posibilidad de ganarse la vida dignamente. Pienso en las condiciones de trabajo, en los salarios, en las ofertas de empleo y en su estabilidad, así como en la protección del ambiente. ¿Cómo vivir estos conflictos en la serenidad y esperanza, mientras el empresario cristiano a veces es llevado a acallar sus propias convicciones e ideales?”, añadió el Sumo Pontífice.