Evo Morales apuntó fuertemente contra Chile y reclamó la salida al mar de Bolivia

Fuente: captura de pantalla

El expresidente, Evo Morales, cuestionó la posición chilena respecto a esta situación.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2020/02/14/evo-morales-apunto-fuertemente-contra-chile-y-reclamo-la-salida-al-mar-de-bolivia/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-02-14T14:29:04-03:00">febrero 14, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-02-14T17:30:23-03:00">febrero 14, 2020</time></a>

Durante la jornada hoy, el Gobierno interino de Bolivia se refirió al litigio mantenido con Chile hace más de tres años. El motivo del mismo es el “Estatus y Usos” del río Silata, el cual se encuentra en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El comunicado llegó luego de la reunión que mantuvieron el canciller, Karen Longari, con el secretario de la Corte, Phillippe Gautier. Y Evo Morales no dejó pasar la oportunidad de opinar al respecto.

“Cualquier entrega de este flujo a Chile estaría sujeto a un acuerdo entre partes que implicaría una compensación”, relata el comunicado. Así también que en la contramemoria del 2018 admitieron que una parte de las aguas del Silala fluyen de manera natural hacia Chile y constituyen un curso de agua internacional”.

La opinión de Evo Morales

Quien se refirió a esta disputa histórica también fue el expresidente boliviano, Evo Morales. El mismo utilizó sus redes sociales para reflejar su pensamiento en relación a los 141 años de la ocupación chilena de Antofagasta. De esta manera, justificó el reclamo del país altiplánico por una soberana salida al mar.

“El 14 de febrero de 1879, Chile invadió nuestro territorio sin declarar la guerra y tomó por las armas Antofagasta. Nuestro reclamo por una salida al mar con soberanía es justo e irrenunciable. Donde quiera que estemos siempre defenderemos nuestro derecho. #MarParaBolivia”, escribió en su cuenta de Instagram acompañada de la imagen del mar con una bandera de ese país.

El caso iniciado en junio del 2016 trata sobre el reclamo que inició Chile señalando que el río fluye naturalmente, por lo que tiene derecho a su uso. Asimismo Bolivia responde que se trata de un grupo de manantiales naturales, desviados y canalizados por una empresa chilena de ferrocarrilles. Esto último habría ocurrido a comienzos del siglo XX.