Recuperaron una de las joyas de Pompeya, la ciudad sepultada por el volcán Vesubio

Se trata de una de las casas conocida como "la de los Amantes"

Una de las grandes catástrofes de la historia es la de Pompeya. Hablamos de la ciudad italiana arrasada y sepultada por la furia del volcán Vesubio. Una de sus joyas históricas, la Casa de los Amantes, volvió a reabrir al público por primera vez después de 40 años. Tras un proceso de restauración, ahora puede ser visitada por el turismo.

Descubierta en 1933 y destruida en gran parte por el terremoto de Irpinia en 1980, “es la única casa pompeyana donde se conservó casi completamente el segundo piso”, según detalla la agencia ANSA. Ahora, el ministro de Cultura italiano, confirmó que se reabrirán la Casa de los Amantes, la Casa de la Nave Europa, y la Casa del Huerto, con sus fantasmagóricos cubículos florales.

Pompeya

Pompeya fue fundada en el siglo VII a.C y en ese entonces era una ciudad próspera del Imperio Romano, al pie del monte Vesubio. El dato escalofriante es que nadie de esa ciudadela sabía que vivían al lado de un volcán. Su última erupción había sido en el 1800 a.C, un dato que nadie conocía ni figuraba en ningún registro de un mundo muy distinto al actual.

Es por esa razón que la erupción del año 79 sucedió en la mañana del 24 de agosto, un día después de las grandes fiestas de la Vulcanalia, en honor al dios romano del fuego. Y tomó a todos por sorpresa, literalmente, durmiendo. Si bien la erupción duró eternas 24 horas, durante una semana continuó cayendo cenizas y rocas que sepultaron todo Pompeya a seis metros de profundidad.

Volcán asesino

Para tomar conciencia de la tragedia, la lava alcanzó la ciudad a una velocidad de 110 kilómetros por hora. Es decir, no dio chance a que nadie escapara, arrasó todo el lugar y terminó cubriendo otros pueblos con un total de 500 kilómetros cuadrados. Tampoco existe un registro exacto de víctimas, pero se estiman en 25.000 muertos.

Un dato curioso: Pompeya siempre estuvo sepultada hasta 1599, cuando una excavación para un túnel subterráneo dio con el lugar. Sin embargo, por el alto contenido sexual de ese sitio, se decidió cerrar el túnel y dejar la ciudad bajo tierra. Fue entonces que en 1748 fue redescubierta y hoy es posible ver rincones espeluznantes. Incluso, hay quienes aseguran que hay otras partes de Pompeya que siguen ocultas, eternamente bajo seis metros de ceniza, roca y lava solidificada.

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