La Casa Blanca, un sitio inseguro ante el coronavirus

Uno de los sitios más poderoso del planeta, de cara al virus

En tiempos donde el coronavirus sigue presente en gran parte del mundo con elevados índices de contagios, Estados Unidos es uno de esos sitios peligrosos. Pero más aún lo es la Casa Blanca, donde el COVID-19 ya se filtró entre las paredes de uno de los puntos más poderosos del planeta. Incluso, sus hombres más importantes, conviven expuestos al contagio.

Hasta la fecha, el ayudante personal del presidente Donald Trump, la vocera del vicepresidente Mike Pence, y una asistente de Ivanka Trump fueron los primeros infectados. Ahora, integrantes del equipo contra el COVID-19 fueron aislados ante el contacto con uno de los infectados, la vocera de Pence, Katie Waldman.

Incluso, el hombre más reconocido en la lucha contra el coronavirus, el inmunólogo Anthony Fauci, quien desde ahora liderará todo desde el aislamiento. Pese a que Judd Deere, un portavoz de la presidencia, indicara que se “están tomando todas las medidas de seguridad, las imágenes dicen lo contrario”.

La imagen más elocuente y publicada por la agencia ANSA muestra en una sala de la Casa Blanca a Trump, Pence, el jefe del staff, Mark Meadows, agentes del Servicio Secreto, todos sin barbijo ni ninguna medida de seguridad entre ellos. Al mismo tiempo, Estados Unidos va rumbo a las 80 mil víctimas y más de 1,3 millones de casos.

La economía, al mismo tiempo, es preocupante con una desocupación prevista del 20 por ciento y con más de 40 millones de estadounidenses sin cobertura médica. El informe de la Fundación Robert Wood Johnson y del Instituto Urban, aventura que de no ser estrictos con el aislamiento, todo puede empeorar.

Más de 100.000

El presidente Donald Trump ha proyectado más de 100.000 muertes por coronavirus en medio de los planes para reabrir la economía del país, paralizada por la pandemia. Ya son más de 70.000 las víctimas fatales, cifra que de acuerdo con el mandatario continuará creciendo en las próximas semanas.

“Habrán más muertes. Con o sin una vacuna el virus pasará y volveremos a la normalidad. Al mismo tiempo practicaremos el distanciamiento social, nos lavaremos las manos. Haremos muchas de las cosas que hemos aprendido a hacer en el último tiempo”, expresó el presidente estadounidense quien este martes 5 de mayo visitó unan fábrica de respiradores N95 en Arizona, consignó El Intransigente América.

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