Llegó el día: parte de Japón el crucero Diamond Princess

Fue el primer "símbolo" de la gravedad del COVID-19 en el mundo

Finalmente, el día llegó. Pasaron tres meses interminables desde que se registró el primer caso de coronavirus a bordo del crucero Diamond Princess. Hoy, convertido en un símbolo de la emergencia sanitaria que tuvo su origen y primer epicentro en China, fue también el caso que llevó la atención de la opinión pública internacional sobre la pandemia a nivel global. Pasaron tres meses y ahora la embarcación soltó amarras y abandonó Yokohama.

El 25 de enero pasado, un pasajero de 80 años de Hong Kong tuvo síntomas que lo llevaron a dar positivo de coronavirus tras subir al Diamond Princess en Japón. Días después, en un mismo barco con 3700 personas de casi 60 países, comenzaba a estallar una enfermedad que obligó a todos a quedar atracados en Yokohama para comenzar con una cuarentena obligatoria.

En esos primeros días, más de 700 pasajeros daban positivo ante el test viral con 13 personas fallecidas. También aparecieron las críticas contra Tokio por no haber extremado los recursos para las personas infectadas en la nave y evitar la propagación del virus. Tiempo después, Italia, Australia y Estados Unidos comenzaron a repatriar a sus compatriotas a bordo mientras que la totalidad de la tripulación no resultaba contagiada tras el segundo test.

Durante todo el tiempo detenido en aguas japonesas, cita la agencia ANSA, el Diamond Princess finalizó con los trabajos de desinfección y con la fase de modernización en los talleres de Mitsubishi Heavy Industries. Sin embargo, su operador turístico USA Carnival aún no confirmó si el crucero será reutilizado en el futuro. Lo que sí se sabe es que al menos hasta el 1 de octubre ninguna embarcación será enviada hasta el archipiélago japonés.

¿Y el turismo?

En tanto, el turismo quiere volver cuanto antes. El calor llegó a gran parte de Europa con temperaturas que se acercaron a los 40 grados. Por esto, en Grecia sucedió algo muy particular en medio de la pandemia de coronavirus que afecta al mundo entero, y es que miles de personas decidieron ir a pasar el sábado en las playas del país, claro, cumpliendo con estrictas normas de higiene y distanciamiento social para evitar los posibles contagios.

Fueron tantos los griegos que decidieron hacer esto, que muchos de ellos debieron buscar otros lugares para disfrutar del mar para no generar tumultos. En muchos lugares, hubo drones que sobrevolaron la cosa con altavoces que e tenían como objetivo alertar a los bañistas para que mantengan la distancia entre sí, medidas recomendadas por las autoridades sanitarias.

Compartir en: