El caso Starbucks: reabre sus locales pero con empleados "aterrorizados"

La cadena de venta de café en medio de la polémica

Estados Unidos es junto a Brasil uno de los grandes epicentros mundiales del coronavirus. Pese a eso, las cafeterías de Starbucks vuelven a abrir en todo el país mientras los empleados de la cadena dudan sobre las condiciones de seguridad y las garantías de no contagiarse pese a las nuevas normativas sanitarias. La firma ya anunció que reabrirá casi el 90% de sus locales desde el 1 de junio próximo.

No estamos obligando a nadie a regresar, es un riesgo administrado. No tenemos idea de qué clientes han estado siguiendo los procedimientos o quienes han estado en hospitales“, indicó un ejecutivo de la cadena encendiendo el temor generalizado entre todos los trabajadores de la cafetería que convive en un país con 100.000 fallecidos por el COVID-19 y el propio presidente Trump se muestra contrario a la cuarentena.

En tanto, el grueso de los empleados de Starbucks cuestionan la idea de tener que volver a trabajar en un rubro que no es de primera necesidad. Con varias empresas del país que detallaron claramente su cronograma de reapertura, Starbucks ya reabrió tiendas desde el 4 de mayo, con protocolos de sanitarios que incluyen controles de temperatura y salud de los trabajadores, máscaras, áreas delimitadas y servicios de delivery.

Aún así, -cita ANSA– los empleados de la franquicia “están aterrorizados de ir a trabajar ya que es difícil mantenerse a salvo cuando tienen que atender a clientes ansiosos, algunos de los cuales no respetan los protocolos de salud”. Incluso, con las primeras tiendas reabiertas en mayo, “semanas después muchos trabajadores ya estaban en cuarentena con infecciones sospechosas, algunas de ellas, por coronavirus”.

En declaraciones a la cadena NBC News, varios baristas prestaron declaraciones desde el anonimato a fin de evitar sufrir represalias y aseguraron que “ninguna tienda debería haber estado abierta hasta que hayamos manejado mejor como Nación este brote. Creo que abrir ahora es un riesgo para los empleados y el público”. Ante esto, la cadena ensayó otra respuesta.

“Estamos tomando mucho de nuestras lecciones de aperturas en China. Nos hemos mantenido firmes, juntos, todos nosotros y nos hemos comprometido a hacer nuestra parte para mantener la atención de los socios al frente mientras enfrentamos la tormenta”, argumentó el CEO de Starbucks, Kevin Johnson, desde el blog de la compañía. Sin embargo, las críticas no cesan.

Baristas de Chicago aseguran que esto pone en peligro la salud “de los trabajadores porque ellos aún están en riesgo”. “¿Por qué estamos llevando a toda la gente de Starbucks, muchos de los cuales son padres y trabajadores de cuidado, haciéndoles decidir arriesgar su propia vida para servir a alguien creyendo que están ayudando a la economía al ordenar un frappuccino?”, cuestionan otros profesionales del rubro.

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