Cinco jardines secretos que tenés que conocer en París

La Casa de América Latina y el Museo de la Vida Romántica son solo dos de los lugares con increíbles espacios verdes. Seguí leyendo.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/glam/2019/08/06/cinco-jardines-secretos-que-tenes-que-conocer-en-paris/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-06T21:15:23-03:00">agosto 6, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-06T21:15:24-03:00">agosto 6, 2019</time></a>

A París se le define por la Torre Eiffel, su mítica Avenida de los Campos Elíseos, sus museos, el encanto de sus cafés y una decena de atractivos más. Sin embargo, entre ellos, normalmente no suele incluirse algunos jardines secretos. Son lugares que, por lo general, conocen los locales o extranjeros que llevan años viviendo en el país. Acá te contamos cuáles tenés que conocer la próxima vez que vayas a la Ciudad de la Luz.

La Casa de América Latina. Está instala en un inmensa mansión del siglo XVIII. A su encantadora arquitectura, la filosofía del lugar orientada a fomentar la cultura latinoamericana, se suma un espacio repleto de verde. Su jardín es amplio, cómodo para instalarse durante un rato y tiene un diseño armónico y sofisticado que lo hace una parada obligatoria.

Museo de la Vida Romántica. El nombre de la institución ya es un atractivo suficiente para acercarse. Una vez adentro, hay que detenerse a disfrutar de su jardín interior. Está compuesto principalmente de rosales y campañillas, con banquillos para sentarse a admirar tanta belleza o dejarse acompañar por un buen libro.

Museo de Montmarthe. Este es otro espacio cultural que encanta por su jardín. La variedad de especies que pueden observarse en él va desde lilas hasta árboles frutales, pasando por las rosas. La experiencia se cierra a plenitud en el exquisito Café Renoir, que también forma parte del lugar.

Panteón Budista. Está dentro de la Mansión que fuera del mítico banquero Alfred Heidelbach. En ese lugar hay un jardín japonés con más de 200 obras de arte rodeadas de cerezos, azaleas, bambúes y helechos. Esa combinación de esculturas y naturaleza lo convierte en un paseo tan encantador como interesante, ya que es un viaje hacia la cultura japonesa.

Hotel Particulier. Para aquellos que deseen combinar hospedaje con una gran vista, esta es la opción. Aunque su jardín también puede ser recorrido por curiosos, no solamente por huéspedes. Su ubicación le permite recibir de lleno la luz natural, logrando distintos matices a medida que avanza el día. Uno de esos sitios donde provoca quedarse a vivir.

A estos lugares se suma una propuesta que combina cultura, recorridos artísticos y gastronómicos. Esa oferta de opciones hace que sean espacios tan llamativos para visitar de forma rápida, en especial si el viaje es de pocos días, o para agendar un plan que dure buena parte de la jornada.