Fin de la discusión: no existe el gen de la homosexualidad

Así lo confirma el más grande estudio llevado a cabo hasta el momento.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/09/02/fin-de-la-discusion-no-existe-el-gen-de-la-homosexualidad/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-02T06:53:22-03:00">septiembre 2, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-02T06:53:23-03:00">septiembre 2, 2019</time></a>

El comportamiento sexual es un tema de estudio. Ahora, la ciencia, determinó que no existe el gen de la homosexualidad ya que dicho comportamiento “está determinado por una compleja ‘amalgama’ de factores genéticos y ambientales”, deducción arribada luego del más amplio estudio genético realizado sobre medio millón de personas por un consorcio de investigación coordinado por el italiano Andrea Ganna del Broad Institute del MIT y Harvard, en Estados Unidos.

Según la agencia ANSA, los “estudios precedentes sugerían la presencia de señales genéticas fuertes que podían hacer prever el comportamiento sexual: uno de los más conocidos apuntaba al cromosoma X pero, en nuestro estudio, con una muestra 100 veces más grande, hemos demostrado que no es así”, aclaró el líder de las investigaciones, Andrea Ganna.

Técnicamente, los científicos indagaron los datos relativos a medio millón de personas presentes en dos grandes bancos de datos genéticos: el británico UK Biobank y el estadounidense 23andMe. De allí, según el científico, “hemos realizado un cribaje de todo el genoma, examinando millones de marcadores genéticos para ver cuáles podían estar asociados al comportamiento sexual declarado por las personas en los cuestionarios”.

“Sabemos que una de estas variantes se halla en una región del ADN que expresa los receptores de olfato, mientras en otra está asociada a la calvicie masculina y probablemente a la regulación hormonal pero, por ahora, son solo hipótesis”, detalló el experto del Laboratorio Europeo de Biología Molecular del Instituto de Medicina Molecular de Finlandia.

De esta manera, los investigadores concluyen que “colocadas todas juntas las cinco variantes que encontramos explican menos del 1% la variabilidad del comportamiento sexual. Es probable que existan miles de otros genes ligados, en algún modo, al comportamiento sexual. Aunque sí estimamos que podrían contribuir al máximo un 25% a este tramo muy complejo que, desde el punto de vista genético, forma parte de la normal variabilidad humana”.

“El estudio tiene como objetivo enterrar la idea surgida en 1990 de que hay un ‘gen gay‘. Es de hecho imposible predecir la orientación sexual de una persona en función de su genoma”, afirmó Ben Neale, experto del Broad Institute de Harvard y el MIT. “La orientación sexual tiene un componente genético, confirmando estudios anteriores más pequeños, especialmente en mellizos. Pero este componente depende de una gran cantidad de genes”, agregó.

“No hay un único gen gay, sino muchos pequeños efectos genéticos distribuidos en el genoma. A esto se le agrega un factor esencial: el entorno en el que una persona crece y vive. Para explicarlo mejor, se lo comparan con el tamaño de una persona. El efecto genético es indiscutible, ya que el porte está relacionado con el de los padres”, resaltó, a modo de ejemplo, Neale.