Los nuevos medicamentos, ¿sólo al alcance de los ricos?

Un informe de la OMS enciende la alarma.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/09/06/los-nuevos-medicamentos-solo-al-alcance-de-los-ricos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-06T13:12:36-03:00">septiembre 6, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-06T13:12:37-03:00">septiembre 6, 2019</time></a>

El acceso a los medicamentos siempre difiere entre quienes tienen la posibilidad y quienes no la tienen, básicamente por el poder adquisitivo. Sin embargo, una tendencia agrava el escenario porque amenaza con abrir aún más la brecha entre pobres y ricos. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año 100 millones de personas entran en la pobreza porque tienen que pagar los medicamentos con su dinero.

Es por ello que este tema ya se está analizando como una cuestión de derechos humanos. Según la agencia EFE, la Fundación Alternativas elaboró un informe sobre el alto precio de los nuevos medicamentos y cómo impactan en los estratos sociales que no pueden solventarlos y, a su vez, cómo afecta a la estabilidad financiera de los sistemas de salud.

Los doctores Ramón Gálvez Zaloña (neurólogo) y Fernando Lamata Cotanda (psiquiatra), son los profesionales que firmaron el documento donde dejan en claro que en todo el mundo se está “vulnerando el derecho humano” a la atención sanitaria. Asimismo, denuncian que “los altos precios de los nuevos medicamentos provocan un aumento del gasto farmacéutico que está tensionando los sistemas de salud”.

Según EFE, “motivados por las ganancias excesivas, la industria presiona a los médicos prescriptores para que receten una serie de fórmulas de dudosa eficiencia cuando existen otros fármacos de acción similar y menor precio para sus pacientes”. Según los profesionales, el germen de la problemática recae “en el abuso del monopolio que los Gobiernos otorgan a las empresas a través de las patentes y otros instrumentos de exclusividad”.

De esta manera, “este actúa como una especie de impuesto a los pacientes y a los sistemas de salud para pagar la investigación. Sin embargo, las empresas han acabado abusando de su capacidad de fijar los precios, obteniendo beneficios mucho más allá del coste real de la investigación”, alertan los médicos al frente de la Organización Mundial de la Salud.

El mismo informe evoca los tiempos en que la mayoría de los médicos y gobiernos estaban en contra de las patentes para medicamentos, a inicios del siglo XX, ya que esto supondría una barrera al acceso contraria a su ética. Luego llegó el lobby de las empresas y Estados Unidos como gran parte de Europa aprobaron el desarrollo de patentes en medicamentos. Ya en 1994, una fuerte presión en la industria obligó a que se aprobara el Acuerdo sobre los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio.

Ante este escenario, la industria fue por más, porque al mismo tiempo las empresas intentaron retrasar la entrada de medicamentos genéricos. ¿Hay solución para esto? A largo plazo, un convenio internacional para el acceso a los fármacos que prohíba el uso de patentes y monopolios y desarrolle un modelo diferente para financiar la investigación y desarrollo, sería una opción interesante a debatir.

Mientras se discute esto, hay distintas variables a tener en cuenta:

-Garantizar que nadie se quede sin el medicamento que necesita

-Reducir los precios a su costo real y no “por valor”

-Reforzar la capacidad de negociación de las Administraciones Públicas

-Promover modificaciones en la legislación europea sobre exclusividad para poder aplicar licencias obligatorias

-Aumentar la inversión pública directa en I+D y generar retornos públicos de dicha inversión

-Denunciar vulneraciones del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea en relación con la competencia