Un nuevo análisis para detectar al cáncer

Un instituto de Harvard logró dar con un test muy preciso.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2019/10/02/un-nuevo-analisis-para-detectar-al-cancer/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-10-02T10:22:55-03:00">octubre 2, 2019</time></a>

Otro avance más que sólo la ciencia y la tecnología pueden lograr conforme avanza el tiempo. Ahora, un nuevo análisis de sangre que promete identificar la presencia de 20 tipos distintos de cáncer se realizó en el Dana Faber Institute de Boston, de Harvard, cuyos primeros exámenes fueron catalogados como de una precisión “extraordinaria”.

Según afirman los científicos, “en el 99,6% de los casos los tests lograron identificar correctamente a los pacientes que tenían un tumor y el órgano de donde procedía el cáncer“. Según detalla la agencia ANSA, los datos fueron presentados en la Conferencia de la Sociedad Europea de Oncología mientras que el análisis fue puesto a punto por la empresa de biotecnología Grail Inc, que usa métodos innovadores para observar las secuencias genéticas.

En este caso, en particular, “el nuevo examen busca identificar la presencia de microsustancias químicas involucradas, y lo hace mediante un proceso llamado metilación en la activación o desactivación de genes vinculados al desarrollo de tumores”. Se utilizó este método sobre al menos 3600 pacientes entre los cuales algunos estaban enfermos de cáncer y otros no.

El nuevo desarrollo hizo todo bien: detectó correctamente algunos indicadores presentes en la sangre de quienes tenían cáncer, e identificó también el órgano origen de la neoplasia. De acuerdo a los científicos del Dana Faber Institute, mediante un comunicaron indicaron que el test de Grail “identifica la marcha anormal en el proceso de metilación, algo que en muchos casos resulta ser lo más indicativo de la presencia de tumores”.

Finalmente, desde el centro perteneciente a Harvard señalaron que entre los tipos de cáncer correctamente identificados por el nuevo test aparecen el cáncer de mama, de ovario, de colon, de páncreas, de cabeza y cuello, de esófago y de la vesícula, así como los casos de mieloma múltiple y leucemia.

Causa de muerte

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo el motivo principal de mortalidad entre los adultos de mediana edad en el planeta, aunque en los países ricos lo es el cáncer, de acuerdo a dos estudios difundidos en las últimas horas. “Es probable que el cáncer se convierta en la causa más común de decesos en el mundo en las próximas décadas”, revelaron los encargados de las investigaciones.

“Las enfermedades cardíacas representaron más del 40% de las muertes, es decir, unos 17,7 millones de muertes en el 2017, seguidas del cáncer, con el 26% de los fallecimientos. Pero en los países ricos, el cáncer mata a más gente que las primeras”, precisaron los informes que salieron a la luz en la revista médica The Lancet. El alcance de estos resultados igualmente es limitado, ya que el estudio se efectuó únicamente entre 21 naciones, de las cuales apenas cuatro son consideradas ricas: Canadá, Arabia Saudita, Suecia y los Emiratos Árabes Unidos.

“El mundo asiste a una nueva transición epidemiológica“, manifestó Gilles Deganais, profesor emérito de la Universidad Laval de Québec y coautor de las dos investigaciones en las que se siguieron a 160 mil adultos en más de una década (2005-2016). “Los habitantes de los países pobres tienen 2,5 veces más posibilidades de morir de una enfermedad cardíaca que los de los ricos, según los resultados”, detalló.

“El 70% de los casos de enfermedades cardíacas en el mundo se deben a factores de riesgo modificable, como los metabólicos (colesterol elevado, obesidad, diabetes…). En los países en desarrollo, se destaca además el papel de la contaminación del aire interior, de la alimentación y de los bajos niveles de educación”, explicaron los expertos en los artículos publicados en The Lancet.

“Hay que cambiar de rumbo para atenuar el impacto desproporcionado de las enfermedades cardiovasculares en los países con ingresos bajos y medios. Estos países deben invertir una mayor proporción de su PBI en la prevención y la gestión de enfermedades no transmisibles, incluidas las cardiovasculares, en vez de concentrarse en las infecciosas”, destacó, por su parte, Salim Yusuf, profesor de medicina de la Universidad de McMaster.

Por otro lado, la semana pasada se conoció que las mujeres que hacen un tratamiento hormonal contra los efectos de la menopausia cuentan con un riesgo levemente mayor de sufrir cáncer de mama, según reveló una investigación de gran envergadura que fue difundida en la misma revista británica. Sus autores analizaron 58 estudios epidemiológicos sobre estas prácticas, que implicaron a más de 100 mil personas. Allí se determinó que el riesgo se reduce al dejar de tratarse, pero este persiste durante al menos 10 años.

“Se trata sobre todo de estudios de observación, es decir, que ponen en evidencia un vínculo estadístico pero no demuestran una relación de causa-efecto entre el cáncer que desarrollan algunas mujeres y el tratamiento en cuestión. Según sus conclusiones, todos los tratamientos hormonales de la menopausia (THM) están asociados a un riesgo mayor, con excepción de los geles con estrógenos de aplicación local”, afirmó Gillian Reeves, de la Universidad de Oxford y coautora del estudio.