Las reales consecuencias de llevar una vida “acelerada”

La neurología explica el peligro de vivir "todo el tiempo acelerado"
<a href="https://elintransigente.com/mundo/salud/2020/01/28/las-reales-consecuencias-de-llevar-una-vida-acelerada/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-01-28T14:53:39-03:00">enero 28, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-01-28T14:53:40-03:00">enero 28, 2020</time></a>

Poco tiempo, apurados, nerviosos, son apenas de algunas de las condiciones que reúnen, por ejemplo, quienes viven mayormente en las grandes ciudades. Todo esto, en la vida moderna, no es gratuito: tiene sus consecuencias, algunas de ellas, sin chance de una segunda oportunidad, por eso es clave llevar una vida en la antítesis de esta tendencia: por el bien propio y el de terceros.

En declaraciones a la agencia EFE, el neurólogo José Miguel Láinez, nuevo presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN), reclamó más neurólogos para brindar más asistencia y dedicación a la investigación, la misma que se necesita para alcanzar la cura de diversas enfermedades que hasta la fecha nos llevan a la muerte directamente.

En cuanto al Alzheimer, recordó que “llevamos casi 15 años haciendo ensayos clínicos permanentemente con diferentes moléculas que parecen prometedores pero que cuando llegan a la fase III cae un fármaco tras otro. Es cierto que estamos cercanos a conseguir resultados, algún fármaco va a salir pero no va a ser la panacea”.

“El futuro pasa por utilizar estrategias en fases más precoces y en los últimos años hemos avanzado espectacularmente en el diagnóstico precoz por las técnicas de neuroimagen mediante la detección de la proteína amiloide en el cerebro o mediante marcadores en el bulbo raquídeo podemos predecir con bastante fiabilidad que un paciente va a padecer alzhéimer y esta es la linea de trabajo, con pacientes preasintomáticos”, explicó.

Sobre la esclerosis múltiple, reconoció que “que va a haber muchos pacientes de esclerosis múltiple que no van a desarrollar discapacidad, tenemos que conseguir que el paciente no tenga defectos neurológicos. Muchos de estos pacientes van a hacer una vida completamente normal. Incluso las formas más agresivas con las nuevas terapias se consigue un control de la progresión de los síntomas bastante importante. El avance ha sido espectacular”.

Ante esto, y mientras la ciencia trabaja en pos de encontrar curas a las enfermedades, recordó que intentar llevar una vida “tan ansiosa, nos obliga a buscar técnicas que nos permitan manejar las situaciones de presión de forma continua. El problema de esta sociedad es esa aceleración permanente que al final es mala para la tensión, la frecuencia cardíaca y hay que controlarlo”.