“El Estado, cuando se degrada, tiene un montón de consecuencias económicas”

Martín Lousteau, a partir de metáforas y analogías, analizó la situación política y económica de Argentina.
<a href="https://elintransigente.com/politica/2019/05/02/el-estado-cuando-se-degrada-tiene-un-monton-de-consecuencias-economicas/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-05-02T10:21:30-03:00">mayo 2, 2019</time></a>

El diputado nacional, Martín Lousteau, estuvo en el programa televisivo Animales Sueltos y brindó algunas explicaciones de su nuevo libro llamado “Debajo del agua”. En principio, hizo una analogía de lo que significa el agua para los peces y qué sentido tiene para los argentinos. Para el dirigente, el agua es el Estado. “Es tan grande, tan omnipresente que no lo miramos y yo digo en la degradación del Estado argentino desde los 60 para acá”, comentó.

“No nos damos cuentas que lo que perdimos es el Estado, y el Estado cuando se degrada al ritmo que se degrada en Argentina, tiene un montón de consecuencias económicas”, resaltó. Según Lousteau, todos contribuimos a la construcción del Estado, pagamos impuestos, recibimos beneficios del Estado, vivimos inmersos en una sociedad que se organiza a través de esa entidad.  “Cuando eso se desorganiza, o cuando el agua se descompone, no hay vida o por lo menos no hay vida normal posible. Y acá se descompuso el Estado a un nivel enorme”, expresó.

Luego de esta lluvia de metáforas y analogías, analizó la situación de Argentina, que posee un sinnúmero de recursos naturales, en comparación con la economía de Japón, que a pesar de no tener recursos se desarrolla a niveles increíbles. “Nosotros no tomamos la administración de los recursos públicos como corresponde, en diversas dimensiones. Una es la corrupción, un Estado que se va corrompiendo no es que pierde una parte de la plata, si la corrupción se degrada inventas políticas públicas para cobrar coimas”, advirtió.

Para Lousteau, robar, desde el punto de vista de la organización de un Estado, tiene un costo enorme para Argentina. “Más allá de la coima de la pérdida de recursos, tiene un costo gigantesco”, puntualizó. Una de sus propuestas para reformar la sociedad argentina es no buscar en nuestro ADN, “que es 99,8% igual al de todos los humanos”, sino que es necesario crear sistemas que controlen, impidan y castiguen esas prácticas. “En Uruguay el presidente tuvo que renunciar por alegar que tenía un título que no tenía y después por utilizar la tarjeta corporativa de ANCAP para compras personales”, ejemplificó.

“En la medida en que los incentivos son apropiados y los castigos son apropiados, la gente se comporta”, siguió proponiendo Lousteau. Por otra parte, explicó que es necesario comenzar a prestarle atención a las acciones que realiza el Estado no solo para controlar hechos ilegales sino para poder desarrollar políticas que nos pongan en competencia con otros Estados. El ejemplo que dio es que empresas multinacionales como Samsung o Apple no solo compiten a nivel empresarial, sino que implícitamente hay una rivalidad entre Estados Unidos y Corea.

“Cuando vos te gastás 4 millones de pesos por día en publicidad en lugar de tener un tomógrafo cada 5 días en un hospital a mí me parece inmoral, cuando vos te gastas en los juegos olímpicos 8 mil millones de pesos yo te digo, ¿no estaría mejor en salud y educación?, es inmoral”, opinó. Su visión de la economía se basa en la trasparencia del Estado y en una mejor administración de los recursos.

Por otro lado, se refirió a la crisis política que atraviesa el país. “Los problemas de Argentina no son ni de Cambiemos, ni de Cristina, tenemos problemas estructurales de hace mucho tiempo, ergo, tenemos que diagnosticarlo bien y tenemos que tener coaliciones suficientemente grandes como para poder abordar lo que hay que hacer, no basta una persona que tenga bien el diagnóstico”, manifestó.

Finalmente, mencionó su posible participación en las PASO de este año. “Yo ni siquiera estoy en Cambiemos. Cuando nosotros hicimos pedido de primaria, para mostrar estos matices, para explicar los problemas, a nosotros nunca nos quisieron adentro”, especificó y agregó: “Yo me junto con la mayor cantidad de gente posible que puedo, eso no quiere decir arreglar nada”, concluyó.