Carlos Rosenkrantz: “La Constitución se puede romper sin la necesidad de cambiarla”

Así lo expresó el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
<a href="https://elintransigente.com/politica/2019/10/09/carlos-rosenkrantz-la-constitucion-se-puede-romper-sin-la-necesidad-de-cambiarla/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-09T23:40:04-03:00">octubre 9, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-09T23:40:06-03:00">octubre 9, 2019</time></a>

El Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carlos Rosenkrantz, expuso este miércoles en el Senado sobre la Reforma Constitucional de 1994 que cumplió 25 años. Allí precisó que “la Constitución se puede romper sin ni siquiera la necesidad de cambiarla” mientras llamó a la “supervivencia de una cultura constitucional”.

En el marco del ciclo “La Reforma Constitucional de 1994 y su actualidad. A 25 años de su sanción” organizado por la Dirección General de Programas de Investigación y Capacitación del Senado y la Asociación Argentina de Derecho Constitucional, que lidera Daniel Sabsay, el titular de la Corte realizó su exposición en la jornada de este miércoles.

Allí apuntó que “toda Reforma Constitucional es un modo de adaptar un aspecto de nosotros mismos a un entorno que cambia. Sólo puede ser exitosa si contribuye a consolidar una lealtad hacia las nuevas reglas y está sostenida por nosotros en el tiempo. Sólo será exitosa si los cambios que consagra son capaces de generar una nueva cultura constitucional”.

En el Salón Eva Perón de la Cámara Alta, Rosenkrantz agregó que “la Reforma del ’94 fue muy exitosa” porque “no se hizo en cualquier circunstancia” y en ese sentido resaltó que “un aspecto central que había que mejorar era expresar más y mejor un compromiso con la democracia. Han pasado 25 años y la Constitución ha sido capaz de generar la lealtad que hace de la Constitución mucho más que un mero papel, para constituir una verdadera cultura”.

Asimismo, consideró que la Carta Magna tras la Reforma ocurrida hace 25 años “contribuyó a fortalecer nuestra cultura constitucional” ya que “en momentos tan divisivos y confrontativos como los que atraviesa el país, la cultura constitucional es un producto cultural de enorme delicadeza y fragilidad, se rompe fácil. En ese punto, remarcó que “la Constitución se puede romper sin ni siquiera la necesidad de cambiarla. Para romperla basta meramente con ignorarla o moldearla, y hacerle decir aquello que a nuestros intereses le gustaría que diga”.

“La supervivencia de una cultura constitucional es costosa y difícil”, precisó mientras instó a “trabajar para mantenerla siempre, conscientes de que el beneficio que lograremos no será solamente ayudarnos a vivir en común, sino que además nos ayudará a desarrollar entre nosotros un vínculo valioso, de amistad cívica, entre individuos que, como iguales, cooperan con otros para organizar la vida en común”.

“Más allá del impacto que pudo haber tenido o no en el diseño de las instituciones, la Constitución solidificó el sentido de que nuestra sociedad es un emprendimiento colectivo. La Reforma sirvió para reavivar la lealtad a la Constitución. Solo la lealtad nos permitirá vivir a la altura de los ideales que nos constituyen”, finalizó Rosenkrantz.