“Que el Gobierno espíe jueces, no me sorprende”

El juez de Garantías de Avellaneda aseguró que "se está investigando" una red de inteligencia que apunta contra los magistrados.
<a href="https://elintransigente.com/politica/2019/10/11/que-el-gobierno-espie-jueces-no-me-sorprende/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-10-11T09:03:29-03:00">octubre 11, 2019</time></a>

El doctor Luis Carzoglio, juez de Garantías de Avellaneda, se refirió a la relación de la Justicia con la actual administración de Mauricio Macri y contó que “se está investigando” una red de inteligencia que apunta contra los magistrados. “Que el Gobierno espíe a jueces, no me sorprende porque forma parte de la decadencia que vive este país”, aseveró.

En momentos de la tensa relación entre las autoridades judiciales y los funcionarios de Cambiemos, potenciadas por las recientes excarcelacioens de empresarios y protagonistas del kirchnerismo, el periodista Gustavo Sylvestre reveló que existe una causa por una presunta “red de inteligente ilegal del Gobierno” que investigó a 21 sentenciadores.

“Que el gobierno espíe a jueces no me sorprende porque forma parte de la decadencia que vive este país. Eso se está investigando”, comentó Carzoglio, quien agregó que “la república, sostenida especialmente por el poder judicial, está viviendo una crisis, está en terapia intensiva”. “Estamos viviendo momentos difíciles”, agregó en FM La Patriada.

“Confío mucho en el poder judicial, yo pienso en la libre decisión de mis colegas y voy a pensar que no hay un reperfilamiento sino un cambio de decisión como producto de la convicción de cada juez“, sostuvo el bonaerense, quien había denunciado sufrir presiones por parte de la actual gestión y afirmó tener “pruebas, elementos y testigos” para demostrarlo.

Para finalizar sus declaraciones, concluyó: “Hay que pensar en positivo, hay que empezar a construir en Argentina. Lo que hay que decretar es una emergencia moral en este país”. Según Sylvestre, el juez de Garantías de Avellaneda habría sido instado a condenar a Hugo y Pablo Moyano; al negarse, habría sido perseguido y apartado de sus funciones.