Científicos del CONICET participaron de la secuenciación del genoma del maní

Tras comprobar que tal legumbre comercial tiene su origen en Argentina, los profesionales de la ciencia ahora podrán modificar su estructura.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/05/04/cientificos-del-conicet-participaron-de-la-secuenciacion-del-genoma-del-mani/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-05-04T07:56:17-03:00">mayo 4, 2019</time></a>

Científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Técnicas y Científicas (CONICET), que se desempeñan en el Instituto Botánica del Nordeste (IBONE, CONICET – UNNE) lograron secuenciar el genoma de Arachis hypogaea, una de las especies de maní comerciales más cultivado en el mundo. A partir de este trabajo, que consiguió ser publicado en la revista de divulgación científica Nature Genetics, lograron demostrar que el origen de dicha leguminosa en parte es argentina.

El trabajo involucró a investigadores de los Estados Unidos, Argentina, China, India, Japón y Francia; y utilizó diversas tecnologías de secuenciación para obtener la información completa del genoma, con una calidad sin precedentes. Además, el proceso permitió revelar los mecanismos genéticos que han hecho que el maní sea tan diverso y pueda presentar diferentes características en los hábitos de crecimiento de las plantas, el color de las flores, el tamaño y la forma de las semillas.

Este estudio se convertirá en el marco de referencia para futuras investigaciones acerca de la biología de la especie. “La secuenciación del genoma nos permite investigar la  arquitectura genética del maní. Tenemos el catálogo de los genes en su contexto cromosómico, lo que tiene un enorme potencial para el desarrollo de proyectos de mejoramiento genético que permitan, por ejemplo, obtener variedades tolerantes a distintas enfermedades, a la sequía o con mejor proporción de ácidos grasos”, destaca uno de los autores del trabajo, el investigador principal del CONICET en el IBONE y de la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura (FACENA) de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Guillermo Seijo.

La secuenciación de múltiples razas antiguas y de materiales silvestres permitió identificar que el parental materno del maní es originario de la región del NOA, más precisamente de la provincia de Salta. “Los resultados determinaron que se originó en un evento único de hibridación y duplicación cromosómica que se remonta a unos 10 mil años, generando un alotetraploide silvestre semejante al actual Arachis monticola que se encuentra en las provincias de Jujuy y Salta, que posteriormente fue domesticado y dio origen a Arachis hypogaea”, explica otro de los autores del paper, el investigador asistente del CONICET en el IBONE, Sebastián Samoluk.

La secuenciación de los genomas de las dos especies silvestres consideradas parentales, que se tomaron como referencia, comprobó que el subgenoma “B”, proviene del donante paterno Arachis ipaensis, correspondiente a una pequeña población relictual del sur de Bolivia, que habría sido transportada desde el norte de ese país por los antiguos pobladores, durante la prehistoria. Sin embargo, esa investigación no había logrado determinar cuál fue la que habría actuado como donante materno del subgenoma “A”.

Este nuevo estudio sobre el genoma del maní cultivado y su comparación reveló que la población de Arachis duranensis que vive en la localidad salteña de Río Seco es, entre los representantes modernos de la especie, la que presenta mayores probabilidades de haber actuado como donante del subgenoma “A”.

A través de este proceso, los investigadores pudieron explicar cómo fue posible que el maní haya desarrollado una diversidad tan amplia en tan poco tiempo, con múltiples variaciones respecto a la forma y el tamaño de sus semillas, al color de sus flores, a la morfología de las plantas y a la composición química. Según concluyeron, el intercambio de ADN entre los genomas ancestrales y la eliminación de algunas regiones genómicas, habrían acelerado la generación de la variabilidad.

La participación de investigadores del IBONE en la secuenciación del genoma del maní marca un nuevo hito en la historia del estudio de esta especie. El primero fue la publicación de la monografía que incluyó a todas las especies del género Arachis, cuyo autor principal fue uno de los pioneros de la actividad científica vinculada al CONICET en el NEA y fundador de IBONE, Antonio Krapovickas.

“Haber participado de la secuenciación del genoma del maní nos mantiene posicionados internacionalmente y nos permite dimensionar la importancia que tiene el trabajo que hacemos desde esta región del país. Es un orgullo y a la vez un desafío, porque ahora contamos con las herramientas genómicas para el desarrollo más eficiente de nuevas variedades que atiendan las demandas de los productores, de la industria y de los consumidores”, concluye Seijo.