¿Por qué los perros te miran mientras defecan?

Generalmente, ellos miran a su dueño, y tiene una explicación.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/07/10/por-que-los-perros-te-miran-mientras-defecan/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-10T12:13:57-03:00">julio 10, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-10T12:13:58-03:00">julio 10, 2019</time></a>

Quien tenga un perro lo habrá advertido muchas veces, porque cuando ellos salen a hacer sus necesidades, es muy común que mientras lo hagan te miren a la cara. No se trata de una simple casualidad, sino de una situación muy específica que para ellos requiere la presencia de su ser querido. Así como jugar, correr, esconderse y olfatear, hacer caca conlleva un momento en el que uno queda involucrado.

Defecar se trata de un momento íntimo por más que los canes lo hagan en público y en cualquier lugar. Cuando lo hacen, cruzan miradas con su dueño por el simple motivo de que si bien no sienten vergüenza, sí están indefensos, por ello buscan la protección de su amo. Según la veterinaria Kthryn Primm, “para sobrevivir, los perros deben ser conscientes del riesgo. Defecar es una de las veces en la vida de un animal cuando está en su punto más vulnerable. Debe adoptar una postura para realizar la tarea y debido a esto, no está en posición de luchar o huir fácilmente”.

Asimismo, “el perro es consciente de su indefensión y que, como para él eres parte de su familia, te mira porque depende de ti para darle una señal de lenguaje corporal si debe tener miedo”. Por ello, aconseja para estos momentos que el amo “se mantenga calmado y sin hacer movimientos bruscos para que el animal pueda terminar”. Esto no significa quedar inmóvil mientras te mira, pero sí devolverle la mirada y aportarle tranquilidad.

La memoria en los perros

Hablamos de muchas cosas respecto de nuestros mejores amigos, pero un tema puntual encierra muchos misterios y preguntas sin respuestas: la memoria de los perros, un fenómeno muy poco estudiado y en el que muchos científicos incluso se contradicen entre quienes creen que estos animales tienen memoria de largo plazo y otros que aseveran, por el contrario, que es de muy poca extensión en el tiempo.

Lo cierto es que hasta hoy no existe evidencia científica de la ubicación temporal de un perro, por ejemplo, con determinada hora. Sin embargo, en millones de familias -quienes tienen mascotas- con total seguridad pueden afirmar que los perros tienen memoria y saben cuándo es la hora de comer, entre otras particularidades. Entonces, la pregunta que cabe es la siguiente: ¿los perros u otros animales, pueden entender el tiempo como nosotros o de otra forma?

La ciencia

Los científicos, al momento de analizar la memoria a largo plazo de los animales, diferencian entre memoria implícita y declarativa. Según el sitio Mis Animales, “en los humanos, la memoria implícita a veces se llama memoria muscular. Por este proceso se almacena información que se usa de modo inconsciente. Una vez que aprendemos a montar en bicicleta, a atar nuestros zapatos, o tocar el piano, lo recordamos sin tener que pensar en ello”.

En tanto, “la memoria declarativa o explícita almacena información de hechos que suceden o cosas que aprendes a lo largo de tu vida. Así, esta se compone de experiencias personales. La memoria declarativa hasta hace poco se venía considerando un rasgo exclusivamente humano, pues otorga la capacidad de traer a la conciencia, de forma voluntaria, episodios o hechos de nuestra vida. Gracias a la memoria declarativa podemos revivir experiencias que ocurrieron hace tiempo, y contar o escribir la historia de nuestra vida”.

En la memoria declarativa existen dos subtipos: por un lado, la memoria semántica, que se refiere al almacén de todo el conocimiento que podemos evocar de forma explícita que no tenga que ver con recuerdos propios. Por ejemplo, saber hechos históricos o reconocer objetos. Es una base de datos personal de conocimiento del mundo a la que acudimos voluntariamente.

Por otro lado, la memoria episódica, que es la que permite a una persona recordar sucesos o experiencias personales pasadas, qué cosa estaba sucediendo, o dónde y cuándo ocurrió. Para esto se requiere tres elementos: 1) el sentido del tiempo subjetivo; 2) la conciencia de este tiempo subjetivo,; 3) la noción de un ‘sí mismo’ que pueda ser ubicado a lo largo del tiempo subjetivo.