Chubut: pidieron que vaya a juicio una banda acusada de explotar sexualmente a mujeres

El MPF requirió la elevación a juicio de tres mujeres y un hombre, acusados de explotar a mujeres en situación de vulnerabilidad en la localidad de Sarmiento y Gobernador Costa.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/07/11/chubut-pidieron-que-vaya-a-juicio-una-banda-acusada-de-explotar-sexualmente-a-mujeres/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-11T08:40:59-03:00">julio 11, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-11T09:13:00-03:00">julio 11, 2019</time></a>

El fiscal federal subrogante de Esquel, Federico Banquini Zingaretti, solicitó la elevación a juicio de una causa en la que se investiga a una organización destinada a explotar sexualmente a mujeres en situación de vulnerabilidad en dos prostíbulos que se localizan en Sarmiento y Gobernador Costa, provincia de Chubut. Los hechos habrían transcurrido desde el 2 de febrero hasta el 8 de marzo de 2015.

El Ministerio Público Fiscal ya tiene identificado al jefe de la organización, la dueña de los boliches, conocidos como “Nilo” y “La Tía II”, y los domicilios particulares donde se alojaban las víctimas, donde se hacían los denominados “pases”. Además se determinó cuál era el rol de cada uno en la organización y el tiempo y la forma en el que se ofrecían y concretaban las transacciones sexuales.

Los cabecillas de la organización tenían mecanismos de control a través de la anotación en cuadernos y rendiciones diarias. Es por ello que se agregaron dos acusadas de regentear cada uno de los locales, que llevaban las cuentas de las “copas” y los “pases”. El cuarto imputado, presuntamente se encargaba de trasladar a las víctimas desde el bar “Nilo” hasta el lugar donde se consumaba la explotación.

Los hechos se originaron meses antes de la formación de la causa, que ahora está en vías de elevarse a juicio. Ya se hicieron los allanamientos correspondientes y se clausuraron los dos locales de la zona. En uno de ellos se secuestraron más de 200 libretas sanitarias de mujeres que habían sido expedidas por los municipios de Sarmiento y Gobernador Costa, ambos de Chubut. Entre los miembros de la organización delictiva idearon un mecanismo mediante el cual explotaron a estas mujeres en situación de vulnerabilidad.

A todo esto, se sumó la información preliminar aportada por el Escuadrón 37 de Gendarmería Nacional, la cual confirmó que en los domicilios de la acusada había mujeres que eran acogidas, trasladadas y se facilitaba su prestación. Es por ello que se solicitaron los allanamientos correspondientes en los dos locales y en los dos domicilios donde se realizaban los “pases”. Además, se encontraron otros locales con las mismas características en Sarmiento, que, al encontrarse fuera de la jurisdicción, se pidió la intervención a la justicia federal de Comodoro Rivadavia.

De acuerdo con las pruebas recabadas, el prostíbulo “Nilo” estaba repleto de pagos emitidos por la Municipalidad de Gobernador Costa en concepto de inspección, seguridad e higiene y un certificado de licencia comercial. Mientras que en “La Tía II” fueron rescatadas cuatro víctimas. A lo largo de la investigación se descubrió que dos mujeres ya habían sido identificadas en otros procedimientos en diversas jurisdicciones en el marco de otra causa por el mismo delito. Hay que resaltar que, durante los procedimientos, se contó con la colaboración del Programa de Protección de Víctimas de Trata de Personas.

Otros de los elementos encontrados durante la requisa fueron una gran cantidad de libretas sanitarias, lo que indica que las víctimas explotadas por la banda habrían sido más que las encontradas. Es por ello que se determinó que las mujeres que trabajaban en los dos locales iba variando. Un ejemplo de ellos está escrito en los registros: durante la Fiesta Provincial del Caballo, que se realiza entre el 6 y el 8 de febrero de cada año, se “reforzó” el “plantel” del prostíbulo Nilo.

El municipio ya tiene información certera de dónde se localizan los locales allanados y la reglamentación local que se encontraba en infracción a las leyes nacionales que combaten la trata de personas y la explotación sexual. En este sentido, no solo se solicitó que se instrumenten los mecanismos necesarios para modificarlas, sino que también se capacite al personal municipal en relación a esta problemática.