Argentina, a la conquista del vino en Chile

Conquistó el Catad'Or Wines Award, en Chile.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/07/12/argentina-a-la-conquista-del-vino-en-chile/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-12T09:34:23-03:00">julio 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-12T09:47:25-03:00">julio 12, 2019</time></a>

Otro logro más para las uvas nacionales, porque Argentina obtuvo la mejor representación extranjera en la edición 24 del concurso Catad’Or Wines Award realizado en Chile, al conquistar 12 medallas, entre ellas al Mejor Vino Icono, el Trapiche Terroir Series Malbec de la Finca Ambrosía 2014 de Mendoza. Así, la industria nacional vitivinícola alcanza otra distinción por la calidad de sus productos.

Un jurado de 45 especialistas de 14 países con enólogos, periodistas especializados y sommeliers, liderado por el Master of Wine británico, Alistair Cooper MW, evaluaron durante tres días de catas a ciegas más de 660 etiquetas recibidas de 179 viñas, de las cuales el 80% eran chilenas y sólo el 20% internacionales. Así, los expertos otorgaron la cifra récord de 227 medallas Gran Oro, Oro y Plata y 11 Trofeos, distribuidos en vinos, espumantes, piscos y espirituosos de 10 naciones.

Durante el evento se mantuvo la amplia ventaja de las mezclas tintas como uno de los productos más fuertes del mercado en número y calidad, más allá de las inquebrantables cepas tradicionales como el Cabernet Sauvignon y Carmenère y del nacimiento de una nueva cepa, en territorio chileno, el Cinsault, una de las cepas con mayor crecimiento y proyección, acompañado de un alto rendimiento en calidad de producción.

También hubo tiempo para la sorpresa porque por primera vez, China obtuvo una medalla a la viña Penglai Great Wall Winery del vino Great Wall Coast Cabernet Sauvignon Marselan y la cepa tintos secos con mezcla. Particularmente en América Latina, se destacó el alto rendimiento de los vinos bolivianos que llamó la atención de los expertos del jurado al quedar cuarto en el ranking de países con cinco medallas.

Entre los otros premios, se destacan:

-El mejor Vino Paya de la viña Millamán

-El Mejor Espumante del Cono Sur para la viña Valdivieso Dolce Moscato Bianco

-La Mejor Viña fue por cuarto año para Casa Silva

-El mejor Carmenere recayó en Casa Silva Microterroir de Los Lingues Carménère 2012, del valle de Colchagua

-El Mejor vino Rosé se lo llevó Francia con Villemarin Rosé 2018, Cave de l’Ormarine de Languedoc-Roussillon

-El Mejor vino ancestral, otorgado por primera vez por la Asociación de Corresponsales en Chile, recayó en la Viña Piedras del Encanto, Mezcla Tinta 2018, de Ránquil del valle del Itata.

-El Mejor Espumante Ancestral fue para Viña Doña Elita por Doña Elita Brut Cinsault 2018 también de Ránquil

-El Mejor Pisco fue para Agroproductosd Bauzá por el Pisco Bauzá 40º Doble Destilado del valle del Limarí

-El mejor Vino Seco Tranquilo fue para Paya de Millaman Cabernet Sauvignon 2015, del valle de Curicó

-En cuanto a los premios para las bodegas argentinas, fue premiado con Medalla de Oro el Altamillo Selección de Parcela Malbec 2015, de la bodega Terra d’Amics, en la que es socio José Bordón, el embajador argentino en Chile.

Vinos que hablan

De acá en adelante todo puede pasar porque la tecnología, precisamente, avanza a pasos agigantados, a tal punto que ya existe el “vino que habla”. Esta innovación proviene de Puglia, sur de Italia, gracias a la inteligencia artificial aplicada en la etiqueta de las botellas. La primera edición inteligente fue lanzada por la bodega Colli della Murgia da Gravina, una compañía de vinos de Apulia, que produce únicamente vinos orgánicos y certificados desde 1990.

Luego de un proceso innovador, todas sus etiquetas se han asociado con un “chatbot”, un software diseñado para simular una conversación de una manera natural aunque no lo sea. Se trata del primer asistente virtual para el sector del vino. ¿Cómo funciona? Al fotografiar el código QR de la etiqueta con el teléfono inteligente, se activa el chat capaz de proporcionar información sobre la compañía, los vinos y las combinaciones de alimentos, e incluso hacer reservas para catas organizadas e informarse sobre la narración del vino y de la bodega.

Según la bodega, “se trata de una experiencia interactiva que utiliza las soluciones de inteligencia artificial más avanzadas, y nace para fortalecer la relación entre la empresa y su consumidor, ofreciendo una experiencia de contacto innovadora basada en la conversación”. Más allá de toda acción de marketing de la empresa, se trata de una innovación que ya generó más de 5 mil conversaciones de “chatbot”, con un promedio de 3,5 preguntas del consumidor, 2 mil vistas a la narración y un aumento de 180% de posibles nuevos clientes.

Pero, por sobre todas las cosas, se trata de otra muestra directa de que la inteligencia artificial de poco se mete en la vida y en el día a día de cada persona, que comenzará a interactuar no sólo mediante dispositivos electrónicos como el smartphone, sino con todos los objetos que lo rodea, desde una computadora, una heladera o una simple botella de vino que desde ahora y para siempre, ya es mucho más que un simple envase.