René Favaloro: “Que se lo lleven, no voy a andar en un Mercedes mientras haya un chico sin mamadera en la Argentina”

Lo exclamó el cirujano cardiovascular, quien rechazó el regalo de Juan Manuel Fangio. Igual, sus caminos hoy están unidos en el Museo del automovilista.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/07/12/rene-favaloro-que-se-lo-lleven-no-voy-a-andar-en-un-mercedes-mientras-haya-un-chico-sin-mamadera-en-la-argentina/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-12T10:53:10-03:00">julio 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-12T10:53:11-03:00">julio 12, 2019</time></a>

Fue un regalo del mismísimo Juan Manuel Fangio, pero ni siquiera lo vio. René Favaloro, luego de operar al campeón mundial de Fórmula 1, lo descartó. “Que se lo lleven, no voy a andar en un Mercedes mientras haya un chico sin mamadera en la Argentina”, enfatizó. Igualmente, hoy los caminos de dos de los íconos nacionales siguen cruzados: el Peugeot 505 del cirujano luce en el Museo Fangio.

Las historias del cirujano y el automovilista se entrelazaron el 8 de diciembre de 1982, cuando el quíntuple campeón mundial se sometió a cinco bypass, procedimiento creado por Favaloro, a manos del equipo del doctor platense. La operación fue un éxito y Fangio decidió retribuirle el accionar con un obsequio: un hermoso y nuevo sedán Mercedes-Benz 300.

El balcarceño, por ese entonces presidente honorario de Mercedes-Benz Argentina, sabía que el profesional de la salud iba a rechazar el automóvil, por lo que se lo envió directamente a los garages subterráneos de donde operaba. Cuando le informaron a Favaloro del regalo, ni siquiera lo fue a ver. “Que se lo lleven, no voy a andar en un Mercedes mientras haya un chico sin mamadera en Argentina”, exclamó.

Lógicamente, debido a la enorme educación que reflejaba y al inmenso respeto que tenía por el deportista, el cirujano le agradeció aunque sus caminos continuaron por senderos distintos y el tiempo los distanció. Mientras tanto, el platense cambió su Renault 12 Break por un viejo Dodge Polara, un coche que le provocaba un enorme dolor de cabeza ya que lo dejaba a pie continuamente.

Más adelante, quien marcó un antes y un después en la salud atendió a Domingo Cafiero, hermano del exministro nacional Antonio y dueño de la Ferretería Francesa, quien le regaló un Peugeot 505 azul, con techo corredizo. Este vehículo fue recibido por Favaloro y se convirtió en un sello característico de él. Luego de que se quitara la vida el 29 de julio del 2000, el coche quedó en su familia por herencia.

Pasaron los años, la partida del cirujano cardiovascular se sumó a la del campeón, el 17 de julio de 1995, pero sus caminos se volvieron a cruzar aunque ya sin la presencia física de ellos. Esa unión quedó sellada el 26 de enero de este año mediante, una vez más, un automóvil. Igualmente, esta vez, el obsequio llegó por parte de René Gerónimo y Juan Manuel sí lo aceptó.

A través del humorista Luis Landriscina, la familia del doctor más representativo de Argentina le otorgó a la del automovilista más significativo aquel Peugeot 505. De esta manera, el Museo del Automovilismo Juan Manuel Fangio incorporó una pieza histórica, la de Favaloro, que tiene detrás una anécdota formidable y ejemplar que, justamente, llega al corazón.

El emblemático coche del profesional de la salud, en el Museo Juan Manuel Fangio.