CONICET: Dora Barrancos recibió el titulo Doctora Honoris Causa por la Universidad de Rosario

Foto: CONICET.

La ceremonia se llevó adelante en el Espacio Cultural Universitario de dicha ciudad santafesina.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/09/12/conicet-dora-barrancos-recibio-el-titulo-doctora-honoris-causa-por-la-universidad-de-rosario/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-12T08:05:22-03:00">septiembre 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-12T08:05:23-03:00">septiembre 12, 2019</time></a>

La investigadora Dora Barrancos recibió el titulo de Doctora Honoris Causa por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en un acto realizado en el Espacio Cultural Universitario de dicha ciudad. Los encargados de otorgarle la distinción fueron el rector de la institución, Franco Bartolacci, y el decano de la Facultad de Humanidades y Artes, Alejandro Vila. A su vez, también estuvieron presentes las autoridades del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Mario Pecheny y Roberto Rivarola.

“Dora es una de las mayores referentes de la historiografía argentina y pionera en el desarrollo del campo de la historia de las mujeres. Además es docente, educadora, militante, política y feminista, y también, podemos agregar, amiga de nuestra casa desde hace muchísimos años. Es una intelectual profundamente comprometida con la lucha por la creación de derechos de los cuerpos e identidades disidentes en nuestro país. Todos esos aspectos, sumados a su frondosa producción académica, hacen que hoy la UNR la considere merecedora del máximo reconocimiento institucional que nuestra comunidad puede otorgar”, expuso Vila, el primero en hablar en el acto.

En segundo lugar, fue Luciana Seminara, directora de la Escuela de Historia de la Facultad, quien tomó la palabra para después pasársela al rector. “Gracias Dora, por la sensibilidad y por la rebeldía. Gracias por hacer siempre con alegría, aún en los momentos más duros y complejos. Gracias por provocar siempre, por interpelar y movilizarnos; por ser una voz que sintetiza tantas voces”, remarcó Bartolacci.

Después, fue el turno de hablar de Dora y, como principal, recordó a dos antiguos colegas de su carrera académica y profesional, Alberto Plá y Ricardo Falcón. “Me ha singularizado siempre la curiosidad, desde que era niña. Ese estado de inquietud frente a lo que no conocía, la curiosidad, a veces incomodaba a los adultos, a los maestros”, comenzó su discurso, en un ambiente de emoción.

“Adherí fuertemente al trayecto epistemológico del constructivismo. Es un modo, es un método, es una figuración acerca de cómo construimos el conocimiento. En ciencia construimos el conocimiento, sí, lo construimos, lo inventamos, lo creamos, no descubrimos. No descubrimos una ley de la naturaleza, le damos a la naturaleza una ley. Lo que más nos desvela como investigadoras e investigadores es efectivamente: ¿qué nexo?, ¿qué fenómeno estoy creando? ¿Qué relación voy a hacer? ¿Qué es lo que puedo decir en relación a esto que está opaco y de esto que está aún más opaco? Y he ahí que establecemos un vínculo, una relación, creamos nuevos procedimientos”, explicó.

Además, continuó: “Hay algo fundamental que nos dejaron los constructivistas, que es el carácter situado del conocimiento, que desafía fuertemente el presunto estatuto de la universalidad objetivante. En todo laboratorio el conocimiento es situado, desde luego, podemos acertar una cierta extrapolación pero lo más importante de la epistemología del constructivismo es la idea que sostiene que el conocimiento se realiza en condiciones de situación y responde a determinada relación, contexto y significación que lo sitúan”.

Por otro lado, se refirió a la utilidad de las Ciencias Sociales: “Cuando las Ciencias Sociales producen consecuencias en materia legislativa están siguiendo la articulación de las necesidades con el orden jurídico, en ese momento las Ciencias Sociales están haciendo una tremenda contribución aplicativa. Yo siempre he dicho que la historia no está en condiciones de dar grandes lecciones pero es probable que la memoria de algunas de sus lecciones nos haga repensar los futuros. He ahí el sentido aplicativo”.

Por último, manifestó: “Creo en la condición humana. Sigo apostando a una repedagogía de los vínculos, a que la buena voluntad transformada en actos políticos, nos permite efectivamente crear un mutuo convencimiento acerca de las posibilidades más dignas de la vida. Cómo no voy a apostar a la idea de mayor justicia, de mayor equidad, cómo no vamos a apostar a la idea de eliminar las bases tremendas y tenebrosas del patriarcado y de la exclusión social. Sigo pensando que las relaciones de clases ominosas y opresivas algún día se van a superar. Pero bueno, mientras llega ese día, estamos tal vez más cerca de pensar que se va a caer, se va a caer”.