Transporte: aprueban el programa de fiscalización técnica rápida

Será para el control técnico mecánico del parque móvil de las empresas de transporte de jurisdicción nacional.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/09/18/transporte-aprueban-el-programa-de-fiscalizacion-tecnica-rapida/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-18T10:58:52-03:00">septiembre 18, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-18T10:58:53-03:00">septiembre 18, 2019</time></a>

La Comisión Nacional de Regulación del Transporte aprobó el Programa de Fiscalización Técnica Rápida, cuyo objeto es establecer acciones de fiscalización y control técnico mecánico del parque móvil de las empresas de transporte por automotor de pasajeros de jurisdicción nacional. La medida fue oficializada este miércoles en el Boletín Oficial, mediante la disposición 645/2019.

Según detallan los considerandos de la norma, la responsabilidad primaria de la Gerencia de Control Técnico Automotor, efectuar por sí o por terceros, el control técnico y fiscalización de los vehículos afectados a la prestación de los servicios de transporte de pasajeros y de cargas y, entre las acciones a su cargo, fiscalizar las actividades de las empresas prestadoras y/o concesionarios de transporte automotor en lo que respecta al estado del parque móvil.

“La seguridad en el transporte constituye un objetivo esencial de este organismo, cuya concreción requiere la disposición y realización de los mayores esfuerzos para incrementar el control que le incumbe, a fin de reducir el nivel de siniestralidad, en el marco del plan nacional de seguridad vial“, manifiesta el texto oficial respecto de la normativa comunicada hoy.

En este marco, la Ley 24.449 y sus modificatorias, exige a los propietarios de vehículos del servicio de transporte de pasajeros y cargas, entre otras, tener organizado el mismo de modo que los vehículos circulen en condiciones adecuadas de seguridad, siendo responsables de su cumplimiento, lo que determina su responsabilidad primigenia sobre la seguridad del servicio, creando un deber de control en cabeza de los transportistas.

Según la normativa vigente, establece que todos los vehículos automotores, acoplados y semirremolques destinados a circular por la vía pública “están sujetos a la revisión técnica obligatoria periódica a fin de determinar el estado de funcionamiento de las piezas y sistemas que hacen a su seguridad activa y pasiva y a la emisión de contaminantes”.

Este régimen que se aprueba hoy establece “las conductas que constituyen infracciones a las disposiciones legales y reglamentarias del transporte por automotor de pasajeros sometidos a la Jurisdicción Nacional, ya sea infracciones a los regímenes de los permisos, autorizaciones, habilitaciones o inscripción en el registro respectivo -según su caso-, o a las modalidades de explotación de los servicios, o aquellas en materia de vehículos, equipamiento, personal de conducción e instalaciones fijas”.

En este contexto, las autoridades explican que frente a la detección de infracciones a la normativa vigente que ameriten la adopción de medidas preventivas respecto de los vehículos afectados, “les corresponde a los operadores del transporte el deber de acreditar la subsanación de las irregularidades a fin de que dichas medidas sean dejadas sin efecto”.