Según un estudio, quienes toman café sin azúcar “son malvados”

Una universidad de Austria llegó a esa conclusión
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2020/01/14/segun-un-estudio-quienes-toman-cafe-sin-azucar-son-malvados/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-01-14T13:59:20-03:00">enero 14, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-01-14T13:59:21-03:00">enero 14, 2020</time></a>

Estudios hay de todo tipo, pero uno que no para de llamar la atención es el llevado a cabo por la Universidad de Inssbruck, en Austria, el cual establece que las personas que prefieren el café sin azúcar son “malvadas y tienen tendencias al sadismo”. Determinadas investigaciones avanzan en la idea de relacionar a las personas según sus gustos en cuanto a bebidas e infusiones con los rasgos de personalidad.

En este caso, el estudio revela que las personas que toman el café sin azúcar son “malvadas” pese a que, de improvisar una encuesta entre el círculo más cercano a uno mismo en este momento, de cada 10 personas, 8 lo toman con azúcar o algún edulcorante. Para la Universidad austríaca de
Inssbruck, los investigadores Christina Sagioglou y Tobias Greitemeyer lograron arribar a algunas conclusiones.

Por ejemplo, que “mientras más disfruta una persona del sabor amargo del café, más oscuros podrían ser sus rasgos de personalidad”. Para llegar a dicha conclusión, el trabajo se basó en las preferencias de 1.000 personas, quienes debían elegir entre el sabor salado, dulce, ácido o amargo. Acto seguido, a cada una de ellas se las contrastó con test de personalidad que medían los niveles de agresividad de cada uno.

Así se logró demostrar que aquellas personas que toman café sin azúcar tienen leves tendencias psicópatas al narcisismo, maquiavelismo y sadismo cotidiano. Por el contrario, quieren le adicionaban azúcar a las infusiones, manifestaban señales más amables y empáticas. Necesitados de entender por qué había una relación entre el café amargo y el mal carácter, continuaron los estudios.

Así, los científicos concluyeron que “las personas asocian el sabor amargo y lo peligroso, lo que los lleva a sentir satisfacción al consumir bebidas con esa carga de peligrosidad”. Si bien esto debe ser validado con otras pruebas similares o antagónicas, lo cierto es que al menos es la primera vez que se relaciona a la bebida negra, al azúcar y a la personalidad de quien lo toma o no de esa manera.