coronavirus

Una médica infectóloga alertó sobre las consecuencias de no acatar la cuarentena obligatoria

Coronavirus: una beba se contagió de la mortal enfermedad.

Se trata de Gabriela Piovano, del Hospital Muñiz, quien habló en exclusiva con El Intransigente.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2020/03/23/una-medica-infectologa-alerto-sobre-las-consecuencias-de-no-acatar-la-cuarentena-obligatoria/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-03-23T16:33:39-03:00">marzo 23, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-03-23T16:33:40-03:00">marzo 23, 2020</time></a>

Una médica infectóloga alertó sobre las consecuencias de no acatar la cuarentena obligatoria decretada la semana pasada por Alberto Fernández para enfrentar al coronavirus. Se trata de Gabriela Piovano, del Hospital Muñiz, quien habló en exclusiva con El Intransigente y manifestó que “es crucial obedecer porque si no pasa eso, ninguna de las medidas que tomemos van a ser suficientes para contener los casos”.

Acerca de la duración que debería tener la cuarentena para que pueda resultar efectiva, la facultativa dijo que “nosotros pensamos que con los 15 días estábamos bajando porque restringimos la entrada de personas de los lugares donde circula el virus hace una semana y entonces el máximo de casos detectados tendría que ser a las 14 días de haber tomado esa medida”.

No obstante, agregó que “supongamos que ahora empiezan a aparecer algunos casos que parecerían no tener ya nexo”. En ese marco, Gabriela Pirovano explicó que “tal vez esos casos aparezcan más tarde, pero pensamos que para finales de marzo, principio de abril vamos a tener el máximo de casos detectados”.

Acerca de las posibilidades de evitar que en nuestro país ocurra lo mismo que en Italia, la profesional opinó que “recién estábamos hablando de que Argentina toma esta medida a los 13 días del primer caso e Italia los toma a los 40 días, además, en esos lugares no se respetó para nada la cuarentena”, recomendada por el Estado.

Para finalizar, Gabriela Piovano recordó que “el virus es muy lábil, no es que no se puede sacar con nada, no es que rebrota el virus, o sea el virus se limpia fácil, lo que pasa es que si estamos tosiendo delante de la gente, detrás de los mostradores, el que viene atrás lo toca, se pone el barbijo en la boca y ahí hay una trasmisión”.