Aislamiento obligatorio: esta es la radical medida que tomó la intendencia de Iguazú

Se trata de un decreto que complica a muchos argentinos.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2020/03/25/aislamiento-obligatorio-esta-es-la-radical-medida-que-tomo-la-intendencia-de-iguazu/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-03-25T20:28:12-03:00">marzo 25, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-03-25T21:47:04-03:00">marzo 25, 2020</time></a>

La municipalidad de Puerto Iguazú, en la turística provincia de Misiones, bloqueó el acceso al centro de frontera: el puente Tancredo Neves que une Foz de Iguazú, Brasil, con Iguazú. La medida, tomada en marco del aislamiento obligatorio por el coronavirus, comenzó a regir a primera hora de hoy y fue decretada por Claudio Filippa, intendente de dicha localidad.

Según informaron medios locales, se bloqueó desde anoche la ruta nacional 12 con maquinarias viales para frenar el ingreso de turistas argentinos por el puente Tancredo Neves. De ese modo, se cerró una de las pocas vías de retorno que tenían los argentinos que se hallaban vacacionado en el exterior y quieren volver al país. Cabe resalatar que en la última semana ingresaron por esa frontera unas 9 mil personas.

Desde el municipio señalaron que se tomó la decisión ya que pese al trabajo que se está realizando en el centro de frontera con los repatriados, no ha habido un puente sanitario. Y si bien el gobierno provincial puso a disposición ómnibus para el traslado de los argentinos, no dan abasto. Así, la ciudad de cataratas colapsó con gente que busca pasajes y no los encuentran.

En este momento son muchos los repatriados que esperan ser trasladados a sus provincias de origen, por lo que desde Iguazú piden mayor celeridad en la evacuación e insumos para la seguridad de quienes trabajan en el centro de frontera en medio de la pandemia. Los repatriados llegaron desde distintos puntos del Brasil, sobre todo San Pablo. Algunos vacacionaban en las playas del vecino país, otros en Europa y Norte América, entre otros destinos.

La situación se agravó en dicha ciudad con la prohibición de alojamiento dictada por el Gobierno nacional y la suspensión del transporte de larga distancia. Tras esto, la provincia de Misiones dispuso un equipo formado por fuerzas de seguridad y agentes de salud para controlar el ingreso por el paso internacional, armar campamentos para los repatriados y conseguir el traslado a sus provincias de origen.