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Un equipo interdisciplinario del CONICET estudia la ESMA en sus múltiples dimensiones

Investigadoras del CONICET estudian la ESMA./Foto: página oficial del CONICET

El proyecto comenzó en 2017 y prevén tenerlo finalizado para 2022.
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A 44 años de la última dictadura militar, investigadoras del CONICET investigan complejas formas de represión que ocurrieron en la ESMA. También los mecanismos de “recuperación” de prisioneros y la participación de civiles. También estudian los delitos económicos en este entorno. El proyecto comenzó en 2017 y se prevé que los resultados finales estén para 2022.

Según el sitio web oficial del CONICET, la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), reconvertido en 2004 en Espacio de la Memoria y los Derechos Humanos, fue uno de los más emblemáticos centros clandestinos de detención. Allí se secuestró, torturó y recluyó a más de cinco mil detenidos desaparecidos, de los que sobrevivieron menos de doscientos. Sin embargo, destacan que todavía se sabe poco de las complejas formas de represión que ocurrieron.

“Tenemos la impresión de saber mucho del funcionamiento de la ESMA, y en realidad no sabemos tanto”, asegura la investigadora del organismo Marina Franco. “La memoria trabaja con clichés y mensajes sencillos de entender, que son los que permiten transmitirse. A veces, en el medio se pierden cosas importantes, que los que trabajamos con la historia reciente creemos que es necesario recuperar. Por eso iniciamos este proyecto”, explica la investigadora del Consejo, Claudia Feld.

El proyecto al que se refiere es el que dirige Franco desde 2017 e integran otras dos investigadoras, Luciana Messina y Valentina Salvi. Se trata de un estudio interdisciplinario financiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica en el que hicieron confluir dos grupos de estudios. “Por ser un universo tan inmenso, para estudiar la ESMA necesitábamos ser muchos”, aclara Feld. En total, participan diez científicos y científicas del CONICET, que están estudiando el lugar tanto como centro clandestino como en su devenir como sitio de memoria.

El equipo prevé tener listo el proyecto para 2022. Será una serie de libros con las conclusiones. “Todos nosotros veníamos investigando de manera aislada. Y de repente se nos hizo evidente que faltaba una investigación académica, sistemática, interdisciplinaria y de larga duración que permitiera pensar la ESMA en sus múltiples dimensiones”, agregó Franco.