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Como en la Guerra Fría: ¿qué es el «teléfono rojo» que habilitaron Rusia y Estados Unidos?

Se habilitó una vez más la línea directa entre las potencias del mundo por emergencias.

A raíz del avance militar de las tropas de Rusia en Ucrania y de la gravedad del conflicto que se está registrando allí, se rehabilitó el «teléfono rojo» entre Estados Unidos y el Kremlin. Esta conexión entre las potencias mundiales se utilizó por primera vez en 1962 en el marco de la Guerra Fría y frente a los sucedido en la última semana se decidió volver a usarlo.

Esto es una «línea de distensión» que conecta Moscú con Washington directamente para que así el Pentágono tenga conexión directa con el ministerio de Defensa ruso aunque no se trata literalmente de un teléfono. Según consignó Télam, esta línea está habilitada «hace unos días» y a raíz del ataque a la central nuclear de Zaporiyia se especuló con que pudo ser utilizado aunque no dieron información al respecto.

La finalidad del mismo es que ante cualquier emergencia que exceda algún límite trazado sea usado como advertencia hacia el otro sector o para hacer negociaciones, algo que sucedió hace casi 60 años atrás y podría repetirse según informó John Kirby, portavoz del Pentágono que admitió que «funciona» porque «cuando lo probamos, descolgaron» desde Rusia.

«Si hubiera una situación en la que necesitáramos comunicarnos con el Ministerio de Defensa sobre un caso apremiante, supongo que lo usaríamos«, aseguró el funcionario estadounidense sin dar más información al respecto. Esta línea también fue habilitada durante la guerra en Siria, a la cual Rusia apoyó militarmente, y Estados Unidos intentó detener.

El origen del «teléfono rojo»

El nacimiento del «teléfono rojo» ocurrió en 1962 durante la crisis de los misiles en Cuba para que no haya problemas de comunicación entre la por aquel entonces Unión Soviética y Estados Unidos. Entre comunicados e información periodística, el material era traducido entre dos y cuatro veces antes de que llegue a las manos de algún dirigente y eso traía interferencias en lo que realmente se quería decir además de que se tardaban más de doce horas en que llegue hacia el otro lado.

Para evitar malos entendidos se instalaron teletipos en Moscú y Washington con un sistema de cableado directo para enviar mensajes cifrados y que cada uno traduzca directamente lo que recibió y así evitar que sea sacado de contexto además de la velocidad comunicativa ante una emergencia, algo que se podría repetir en esta ocasión.