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El Intransigente
Alberto Fernández

POLÍTICA

La condición que Cristina Kirchner le puso a Alberto Fernández para calmar la crisis interna

En medio del peor momento de la coalición de Gobierno, la Vicepresidenta habría solicitado la salida de un funcionario clave.

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Mientras se mantiene en silencio y sin emitir palabras sobre la interna que atraviesa el Frente de Todos, la vicepresidenta Cristina Kirchner estaría planeando movimientos dentro del Gabinete nacional. Se trataría de la condición que propondría el ala K para calmar aguas dentro de la coalición y volver a tender puentes -¿frágiles?- con el presidente Alberto Fernández.

La titular del Senado no está de acuerdo con el rumbo de la gestión y tiene en la mira a varios funcionarios, principalmente del área económica y, en particular, al titular del Palacio de Hacienda, Martín Guzmán. El cuestionamiento de la número 2 del Ejecutivo contra el ministro carga encima un extenso historial de críticas por políticas que no coinciden con los planteos del núcleo K. Incluso, meses atrás se hablaba de la salida del titular de la cartera tras el cimbronazo electoral del año pasado. 

Si bien esa crítica quedó en un cuestionamiento, esta vez la exmandataria estaría dispuesta a ir por más según adelantó Marcelo Bonelli por la señal de TN. La Vicepresidenta  habría pedido que Guzmán renuncie a su cargo como condición para que se calmen las aguas dentro del espacio. Esta oferta no habría sido aceptada por Fernández quien respaldó a su funcionaria y advirtió que cualquier cambio se hará como consecuencia de la crisis, y no por un reclamo particular. 

La Cámpora, cada vez más dura

En tanto, desde La Cámpora son cada vez más duros con Alberto Fernández. “Cuando la gente está presente en un gobierno, lo malo es menos malo y lo bueno es bueno. Es con la gente adentro, siempre”, cuestionó ayer Máximo Kirchner, a través de otro mensaje que profundiza la grieta interna.. Incluso, los referentes del espacio se refieren en tercera persona al Ejecutivo nacional, una maniobra para mostrarse fuera del Ejecutivo. 

Sin embargo, el espacio tiene varios representantes de peso dentro de la Rosada. Hoy, la agrupación kirchnerista controla dos de las cajas más pesadas del Estado: el PAMI (Luana Volnovich) y la ANSES (Fernanda Reverta). También, conduce ministerios como Justicia, Hábitat y Desarrollo Territorial, Interior, entre otros. Todos estos sectores hoy están alertas a un posible golpe de timón que piensa el albertismo para depurar el núcleo K de Balcarce 50. 

“No soy chirolita”

De acuerdo al comunicador, en los pasillos de la Casa de Gobierno merodean rumores de que el Jefe de Estado iría por los cargos más importantes que tiene La Cámpora en el Estado. Además, subrayó que desde el entorno de Fernández pretenden un contundente contragolpe y que el mismo Presidente endureció su discurso sobre el poder de decisión de la Vice en el Gobierno. “ A sus íntimos les dice que si Cristina Kirchner quería un chirolita lo hubiese puesto a Oscar Parrilli”, manifestó Bonelli.  

No obstante, el mandatario sabe que si avanza sobre el ala K podría enfurecer más al entorno de la Vice y libraría una interna difícil de sostener. Por lo tanto, se prevé que el Jefe de Estado opte por ir en búsqueda de un equilibrio que le permita cierta estabilidad para avanzar en políticas antiinflacionarias y de producción, en medio de un complejo escenario. Por ahora, reina el sigilo y aún no se sabe cuál sería el próximo movimiento del mandatario.