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Tiempos de guerra: ¿cómo es la zona muerta entre Ucrania y Polonia?

Cuál es la situación de quienes se ven obligados a dejar su país y pasar del otro lado de la frontera.

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Zona muerta, así se llama a la frontera entre Ucrania y Polonia en el marco de la invasión rusa. El periodista Gabriel Michi, quien se encontraba hoy en el lugar, explicó que «la zona muerta es la entrada a Ucrania» y aseguró que «las postales que se ven son realmente desgarradoras». «Ni bien los ucranianos dejan su país y vienen a Polonia, se quedan en unos campamentos improvisados».

Este mediodía en diálogo con C5N, el comunicador detalló que «allí está la ayuda internacional, que les da comida, abrigo y todo tipo de asistencia» y destacó que «llega gente de todo el mundo a tratar de colaborar». En ese marco, hizo hincapié en que «el cruce en la frontera está muy duro. Por cuestiones de seguridad se está volviendo muy difícil cruzar del otro lado», afirmó.

En consecuencia, indicó que «hay muchas familias que se despiden en la frontera. Los hombres quedan de un lado y las mujeres pasan del otro». Es por eso, que enfatizó que «en la frontera con Ucrania, se viven historias desgarradoras, una tras otra». «Fijensé que es tan importante lo que está pasando acá, que hace poco estuvo el secretario general de la Federación Internacional de la Cruz Roja«, destacó.

La otra cara de la guerra: «una fenomenal crisis humanitaria»

«Vino especialmente para atender las demandas de esta fenomenal crisis humanitaria», resaltó y agregó que «además, de diversas organizaciones, esta crisis está generando mucho movimiento por parte del Estado polaco y de otros Estados, particularmente de la Unión Europea». En ese sentido, insistió en «la fenomenal ayuda» y a modo de ejemplo, señaló «las ollas populares con las que reciben a los exiliados forzosos y les dan algo caliente para que afronten este terrible desarraigo y frío»

Frente a este panorama, marcó que «también hay fogatas que funcionan como calefactores improvisados para dar algo de calor» y explicó que los refugiados «bajan de los micros y a algunos de ellos los viene a buscar un familiar, un amigo que va a brindales un abrigo».

«Los mismos micros también los transportan hacia otro lugar de Polonia», contó y remarcó que «lo que se vive acá es realmente dramático». «Es la otra cara de la guerra», afirmó y precisó que esas campañas «son el primer punto al que llegan estas familias que quedan desintegradas». Por lo tanto, aseveró que «sino fuera por la enorme solidaridad del pueblo polaco y otros lugares, hoy la estarían pasando aun mucho peor».

«Un desfile de vehículos permanentemente circulando», describió y marcó que «hay muchas personas grandes que cruzan y un familiar los viene a buscar». «Esta es la otra dimensión de la guerra, la dimensión humana, que generlamente pasa a un segundo plano. Pero que acá está expresado en su máxima potencia», resaltó.

«La desesperación, el dolor», subrayó y añadió que «llegan muchas camionetas para llevar refugiados al interior de Polonia o a otros países de la Unión Europea». Es así como «llegan personas de todo el mundo a ayudar a los refugiados mientras llegan también noticias inciertas de la guerra. Por ejemplo, si los corredores humanitarios siguen estando en paz», recalcó y precisó que «hay información de que Rusia bombardeó esos corredores».