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«Coco» se queda en Argentina y volverá con su familia: el Senasa habilitó el traslado del perro demorado en Ezeiza

Luego del protocolo estricto aplicado por el Senasa, la noticia tuvo un final feliz para el animal y sus dueños.

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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasahabilitó el ingreso del perro «Coco» a la Argentina, luego de mantenerlo aislado durante 10 días en una sala acondicionada en el Aeropuerto de Ezeiza. El can no tenía el Certificado Veterinario Internacional (CVI) y disponía de una de las vacunas antirrábicas vencidas, sin embargo, fue vacunado y entregado al dueño con un protocolo que ahora deberá continuar en los próximos 21 días.

El perro tiene 1 año y medio y había sido retenido en la Aduana, luego de que el dueño arribara desde Europa al aeropuerto argentino sin los papeles pertinentes para importar al animal. Según la web oficial del Gobierno nacional, ambos venían de una zona de guerra, por lo tanto, el can no se podía deportar y se decidió de manera excepcional realizar los tratamientos preventivos para liberarlo y que el dueño pueda trasladarlo a su domicilio en Argentina.

Durante el aislamiento de 10 días, la salud del perro fue controlada a diario por una veterinaria del Senasa bajo una serie de pautas de la Dirección Nacional de Sanidad Animal. La Aduana le ofreció un espacio enorme de 100 m2, donde el animal pudo realizar todas las actividades como jugar, correr y alimentarse sin ningún tipo de problema. Además, una persona de la familia pudo visitarlo diariamente.

Por otro lado, se le realizó una desparasitación interna y externa y ahora deberá permanecer en un domicilio (que ya fue debidamente declarado) durante los 21 días posteriores a la vacunación. En este tiempo, el dueño será el responsable de que el perro cumpla con el protocolo para prevenir cualquier tipo de diseminación de alguna enfermedad, además, el can no podrá tener contacto con otros animales.

El Senasa insiste en que cada viajero que ingresa al país con un perro o gato debe presentar la vacuna antirrábica al día y autorizada por una autoridad veterinaria pertinente, ya que es una enfermedad que puede transmitirse a humanos y animales a través de una mordida o rasguño. Por suerte, la noticia tuvo un final feliz y no se tuvo que sacrificar a Coco.