Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Luis Novaresio

ESPECTÁCULO

«No hay margen para el diálogo»: Luis Novaresio alertó una posible escalda de la violencia en las calles

Luis Novaresio rechazó la manifestación que hubo en la Sociedad Rural y remarcó que las formas utilizadas «pueden terminar en cualquier cosa».

<

Luis Novaresio rechazó la manifestación que hubo en la Sociedad Rural y remarcó que las formas utilizadas «pueden terminar en cualquier cosa«. En ese sentido le pidió a los ministros que frenen a los funcionarios de las organizaciones sociales para evitar hechos de violencia. También volvió a reiterar que Cristina Kirchner tiene sitiada la presidencia de Alberto Fernández.

En el pase diario con Marina Calabró, Débora Plager y Luis Majul, el periodista rosarino observó con preocupación la concentración que hubo en La Rural por parte de organizaciones afines al Gobierno. Sostuvo que si no hay un freno concreto a las provocaciones podría generarse un problema más grave. Ante este contexto recomendó: «Hay que mirar la historia argentina».

«Hay pequeños chispazos, inesperados, que no están vinculados directamente con una acción política que puede detonar en cualquier cosa», opinó el conductor de Buen Día Nación. Aunque los manifestantes no son funcionarios de alto rango, tienen cargos en el Estado y conformar la coalición de Gobierno. «Ir a La Rural como plantean Menéndez, Grabois y demás es una provocación a la violencia. No hay más margen para el diálogo. Cuando se terminaron las palabras viene la violencia física«, indicó.

En ese sentido le recomendó a los ministros que actúen y frenen a los allegados a la Casa Rosada: «Juan Manzur y Julián Domínguez deberían frenar a sus funcionarios y decirles ‘no vayan más‘ porque la van a pudrir. La van a pudrir y van a generar violencia en la calle. Terminen de creer que pueden manejar un poquito de violencia o un poquito de escrache porque se desborda», argumentó.

Por último hizo referencia al estado en que se encuentra el poder en Argentina. Volvió a sostener que la presidencia de Alberto Fernández es una cuestión de formalidad: «Hay un problema severo. El Presidente formal es Alberto Fernández. Sucede que no hay una presidencia sustancial de Cristina Fernández porque no quiere asumir. Efectivamente tiene todo el poder, tiene todas las decisiones y hasta sería más razonable que asuma», concluyó.