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Su llegada a River, la etapa con Ramón y el gesto de Gallardo: las confesiones del Gula Aguirre

Se puso la camiseta del Millonario en el 2011 y se mantuvo hasta el 2015, con un final marcado por las lesiones.

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Si bien no tuvo la chance de ser parte de la época dorada de River, Martín Aguirre, más conocido como el Gula se ganó el cariño de los hinchas por lo que brindó adentro de la cancha sobre todo cuando llegó en el momento que el Millonario había descendido. Las lesiones comenzaron a complicarlo y es por eso que finalmente su etapa no terminó de la mejor manera.

En Conexión Riverplatense, el exmediocampista recordó algunos momentos importantes de su paso por el club de Núñez, como lo que fue su llegada al club. “Ya tenía todo apalabrado con Colón. El Bichi Fuertes estaba en contacto conmigo y él le ofreció a Colon comprarle mi pase a Godoy Cruz. Tenía las valijas hechas para irme a Santa Fe, era un paso muy grande para seguir asentándome en Primera”, comentó en primer lugar.

Luego agregó: “Cuando sale lo de River, le comento al Bichi la posibilidad y lo primero que me dijo fue ‘Gula, olvidate que hablamos, olvidate que existió Colón, ya te vas a Buenos Aires porque lo que vas a vivir en River no lo vas a vivir en ningún lado, te lo digo de corazón’”, comentó Aguirre, que llegó a La Banda en el 2011 con Matías Almeida como técnico.

Por otra parte el Gula rememoró su etapa con Ramón Díaz, donde no pudo jugar demasiado. “Se portó mil puntos conmigo, cuando él llegó yo estaba lesionado. Se portó siempre bien, como persona y como profesional. Cuando yo estaba saliendo de una de las lesiones, él me dijo que ya me veía bien, que ya estaba para jugar. Y ahí es cuando entré en un amistoso con Estudiantes en Mar del Plata y me corto el tendón de Aquiles”, explicó.

Por último reveló un gesto que tuvo Marcelo Gallardo, con quien apenas disputó unos minutos en cancha. “Cuando fuimos a hacer la pretemporada en Punta del Este y tocó Skay vino y me invito a mí, a Pablito Aimar y a Pisculichi. Él sabía que mucho más no le iba a poder dar dentro de la cancha, Aimar tampoco, sin embargo no escatimó en ese gesto humano de invitar a personas que eran parte del plantel”, cerró.