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ECONOMÍA

Conflicto sin fin: automotrices detienen su producción por escasez de neumáticos en Argentina

Las tres fábricas productoras de neumáticos en Argentina cerraron sus puertas. El Gobierno no logra negociar.

Más automotrices detienen su producción por la escasez de neumáticos en Argentina. A partir del miércoles, Toyota paralizará su producción de vehículos en la planta de Zárate, provincia de Buenos Aires, como consecuencia de la falta
de neumáticos. De esta manera, se sumará a la empresa Ford con sede en la localidad bonaerense de General Pacheco. La empresa envió una carta a sus proveedores en la que hace referencia al conflicto salarial entre empresarios y trabajadores de la industria del neumático.

«En referencia al conflicto entre el sindicato del neumático y nuestros proveedores de ese insumo, le comunicamos que Toyota Argentina interrumpirá la producción de su planta de Zárate a partir del primer turno de mañana, hasta que se pueda restablecer el abastecimiento de esas piezas», sostuvo la compañía. Toyota, según NA, confió en una «pronta solución» del conflicto. Además, pidió disculpas «por los inconvenientes que esta situación pueda ocasionar en sus plantas productivas».

La marca de origen japonés produce en Zárate la pick up Hilux y el SUV SW4. Son modelos que se distribuyen en el mercado local y se exportan a numerosos países de América Latina. En 2021, la marca alcanzó su récord histórico de producción en la Argentina, con 146.000 unidades en total. En tanto, otras terminales, como Renault, Fiat, Volkswagen y Peugeot, están evaluando medidas similares ante la extensión del conflicto sindical, que ya lleva cinco meses.

El Gobierno nacional reclamó «sensatez» a empresarios y sindicalistas de la industria del neumático para que pueda llegarse a un acuerdo salarial «razonable» que permita destrabar el conflicto. «Es un tema que tiene que resolverse porque es un sector importantísimo para la industria y la economía en general», sostuvo esta mañana la portavoz Gabriela Cerruti.

¿De quién es la responsabilidad?

El secretario Gremial de Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), Maximiliano Bronzuoli, atribuyó hoy la continuidad del conflicto que afecta a la industria del neumático -con un paro por tiempo indeterminado y la decisión de algunas de las compañías de interrumpir la producción- a la presencia de «una patronal muy intransigente». Según él, «no se sentó seriamente en una mesa de negociación para poder cerrar esto diez meses atrás».

«Desde marzo que estamos empantanados, se plantearon diferentes alternativas para destrabarlo y hubo negativas continuas desde los empresarios. Nos encontramos con una patronal muy intransigente que no escucha el justo reclamo de los trabajadores. No se sentó seriamente en una mesa de negociación para poder cerrar esto diez meses atrás», afirmó en declaraciones formuladas a El Destape Radio.

El Gobierno, mientras tanto, se desligó de la situación y no solo mencionó que al problema lo deben arreglar entre empresarios y sindicalistas, sino que defendió los salarios que cobran los trabajadores.  «Este es un sector con muy buenos salarios promedio, ha tenido cláusulas de participación de los trabajadores en las ganancias de la compañía», enfatizó José Ignacio de Mendiguren, secretario de Industria.

Protestas en toda la Argentina

El dirigente del SUTNA, Alejandro Crespo, comunicó a LN+ la decisión unilateral del Gobierno para aceptar la paritaria del 38%. “Nos extrañó muchísimo que el Gobierno permita una situación donde se daba por cerrada una paritaria de forma unilateral”, indicó. Bronzuoli sostuvo que la situación «se ha agravado» debido a que «las cadenas de distribución de las empresas de neumáticos están afectando a
otras empresas».

El CEO de la compañía Fate, Javier Madanes Quintanilla, cuestionó a los sindicalistas del neumático. Aseguró que si el gremio SUTNA hubiese aceptado las ofertas de mejora salarial formuladas por los empresarios, un operario ganaría alrededor de $400.000 a partir de octubre. Sin embargo, los trabajadores sostienen que la hora de trabajo equivale a dos dólares, mientras que la de Brasil vale diez.