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Jujuy

POLÍTICA

No adhirieron al feriado nacional: Jujuy y Mendoza desafiaron a Alberto Fernández

En las provincias gobernadas por dirigentes radicales aliados a JxC repudiaron el hecho, pero no aceptaron el decreto nacional.

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El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, y el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, decidieron no adherir al feriado nacional dispuesto por el presidente, Alberto Fernández, en un decreto. Ambas provincias coincidieron en priorizar el trabajo, la escolaridad y todas las actividades que se desarrollan normalmente en los días hábiles.

«El Gobierno de la Provincia de Jujuy no tomará medida alguna en el día de la fecha. Este viernes 2 de septiembre, la actividad escolar y administrativa será normal», señalaron desde el distrito del norte en declaraciones citadas por la agencia Télam. Luego, Suarez también brindó la misma medida para los mendocinos: «Se debe trabajar con normalidad, que es la mejor forma de repudio a cualquier expresión de violencia y adhesión a la paz social».

El Gobierno de Mendoza también publicó una breve nota en la página web oficial donde afirma que el decreto del presidente genera «incertidumbre» y «desconcierto» en las familias mendocinas por la hora en que se tomó. «Hoy se debe trabajar con normalidad», insistieron en el comunicado donde también aclaran el repudio contra la agresión que recibió la vicepresidenta.

Qué dice el Boletín oficial del Gobierno nacional

El decreto nacional que se publicó hoy en el Boletín Oficial justifica el feriado nacional como una medida para que «el pueblo argentino pueda expresar su más profundo repudio al atentado contra la vida de la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y pronunciarse en defensa de la paz y la democracia».

El texto firmado por el presidente de la Nación y todo el Gabinete nacional sostiene que es fundamental que la sociedad «pueda expresarse en paz, en defensa de la democracia y sus instituciones y en repudio a las expresiones de odio y a la violencia política». Sin embargo, varios dirigentes de la oposición consideraron que el feriado es un acto político y no un gesto genuino de apoyo hacia la vicepresidenta.