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Estados Unidos: los republicanos controlarán la Cámara de Representantes

El partido de Donald Trump se quedó con 218 escaños, al lado de los 201 de los demócratas.

Según las proyecciones, los republicanos ganaron el miércoles la mayoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, preparando el terreno para dos años de gobierno dividido, ya que el Partido Demócrata del presidente Joe Biden mantuvo el control del Senado.

La victoria da a los republicanos el poder de frenar la agenda de Biden, así como de abrir investigaciones sobre su administración y su familia que puedan ser políticamente dañinas, aunque el resultado está lejos de la «ola roja» que el partido esperaba.

El resultado final se produjo tras más de una semana de recuento de votos, cuando Edison Research estimó que los republicanos habían ganado los 218 escaños que necesitaban para controlar la Cámara de Representantes. La victoria republicana en el distrito 27 del Congreso de California llevó al partido a rebasar la línea.

Es posible que el actual líder del partido en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, tenga un camino difícil por delante, ya que necesitará que sus compañeros de bancada se mantenga unido en votaciones críticas. «Los estadounidenses están listos para una nueva dirección, y los republicanos de la Cámara de Representantes están listos para cumplir», expresó McCarthy, replicó Reuters.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, expresó en un comunicado que los demócratas de la Cámara de Representantes «seguirán desempeñando un papel destacado en el apoyo a la agenda del presidente Biden, con una fuerte influencia sobre una escasa mayoría republicana».

Estados Unidos vuelve a su reparto de poder anterior al 2021 en Washington, con los votantes tirando en direcciones opuestas por dos temas principales durante las campañas electorales de mitad de mandato. La alta inflación dio a los republicanos munición para atacar a los progresistas, que lograron la aprobación de billones de dólares en nuevo gasto durante la pandemia del coronavirus.

Ante el aumento de las facturas mensuales de la compra, la gasolina y el alquiler, aumentó el deseo de castigar a los demócratas en la Casa Blanca y el Congreso. Al mismo tiempo, se produjo un tirón hacia la izquierda después de que la sentencia del Tribunal Supremo de junio que ponía fin al derecho al aborto enfureciera a una amplia franja de votantes, reforzando a los candidatos demócratas.