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Víctor Hugo Morales

ESPECTÁCULO

Víctor Hugo Morales develó que en Catar con complicidad de la FIFA prohíben símbolos LGTB

Según Víctor Hugo Morales, en el país arabe no se respetan los derechos humanos y hay mucha discriminación cultural.

Víctor Hugo Morales, periodista y relator de fútbol, manifestó que la FIFA ha priorizado los negocios y el dinero por sobre los derechos humanos a tal punto de prohibir en las canchas manifestaciones o merchandising del movimiento LGTB. En ese marco, Morales señaló que es un disparate que sancionen a jugadores o no dejen entrar hinchas a un estadio por apoyar a minorías culturales.

«Maldita FIFA, maldita corrupción. Solo por esa corrupción se puede explicar que se juegue el Mundial en Catar. Ayer los policías agredieron a unos periodistas e hinchas brasileños que llevaban una bandera de Pernambuco que tiene un arcoíris y pensaron que era el símbolo LGBT y en la confusión procedieron a pisotear la bandera con una agresividad que un periodista pudo documentar», comentó Morales en la radio AM 750.

«Lo que uno dice es que en tiempo de luchar por los derechos humanos, que la FIFA haya elegido un sitio donde eso y muchas otras cosas pueden suceder es la demostración fehaciente de hasta donde ha llegado esa corrupción. Ahí aparece estúpidamente Infantino defendiendo los futuros negocios propios y ahí está Mauricio Macri sentado al lado un jeque o príncipe como se llame», expresó el locutor uruguayo.

«Dejar a las minorías destratadas por la prohibición de exhibir a los jugadores un brazalete de apoyo a la lucha LGTB. Los líos que tuvo el arquero alemán… Amenazar con sanciones a los jugadores es un disparate inadmisible, pero la FIFA dice que los negocios están primero», remarcó con mucho enojo y desazón el exconductor de la TV Pública.

«Infantino dice que es gay e inmigrante…, procura demostrar una solidaridad ya desmentida por el solo hecho de jugar el Mundial en Catar… basta con eso. Han muerto miles de trabajadores, según las informaciones de los luchadores de los derechos humanos y se trata de un país con 300.000 capos de una elite riquísima y 2.700.000 esclavos», concluyó.