Connect with us

Hola, qué estás buscando?

POLÍTICA

Mar del Plata: el fiscal Diego Luciani denunció ser agredido verbalmente en un restaurante

El fiscal de la causa Vialidad, Diego Luciani, fue agredido en un restaurante de Mar del Plata, mientras estaba con un puñado de amigos.

Guillermo Moreno

El fiscal Diego Luciani fue agredido en un restaurante de Mar del Plata, mientras estaba con un puñado de amigos. El miembro del Ministerio Público estuvo en la ciudad balnearia y recibió comentarios de una de las mesas aledañas. Allí se encontraba Artemio López, encuestador del Gobierno, y su esposa. El fiscal de la causa Vialidad se tuvo que ir del lugar.

La causa de Obra Pública fue llevada con una seriedad pocas veces vista en la historia argentina. Ninguno de los jueces ni fiscales tuvieron una exposición alta. Eran conscientes que Cristina Kirchner era una de las imputadas y debían tener ciertos recaudos. Finalmente lo que podría haber ocurrido durante el proceso, sucedió finalizado el juicio contra la vicepresidenta.

A menos de una semana de que la expresidenta sea condenada con seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, llegaron las agresiones verbales. El hecho sucedió en un local gastronómico de Mar del Plata. Allí arribó el fiscal Diego Luciani, quien había pedido 12 años de prisión para Cristina Kirchner, y algunos amigos.

Al momento de sentarse, el representante del Ministerio Público pudo escuchar «qué vergüenza, dan ganas de vomitar». La voz provenía de una mesa cercana y femenina. Era la mujer de López. Sin embargo se dispuso a pedir una entrada. Ya con la picada consumada, decidieron irse sin encargar un plato principal. Le hicieron saber al mozo que se había generado mucha incomodidad.

Luciani estaba molesto porque, según informa NA, Artemio López se «reía a carcajadas» y la mujer «había insultado». Al momento de retirarse, quien acompañaba al encuestador, atinó a propinarle un golpe al fiscal. Uno de los amigos trató de frenar la agresión física agarrándola del brazo. «Con una mujer, no», le dijeron al amigo de Luciani. Finalmente se retiró y la calma reinó en el restaurante.