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ECONOMÍA

Ni la final del Mundial repunta el consumo de la carne en Argentina: la inflación se sigue devorando el salario real

La inflación pulveriza los bolsillos a pasos agigantados y el Frente de Todos no puede cumplir con lo que prometió en campaña.

La final del Mundial de Catar 2022 entre Argentina y Francia era un momento ideal para la juntada con amigos y familiares y compartir un rico asado tan característico de la cultura de los argentinos. Sin embargo, la inflación del corriente año provocó que el consumo de la carne bajara para esta ocasión y no será un motivo de festejo para los trabajadores que se dedican a este rubro alimenticio.

El presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Ciudad de Buenos Aires, Alberto Wiliams afirmó: «Viene muy tranquilo el tema de las ventas: no levantaron ni con la final del Mundial. La gente se está guardando para las Fiestas. No cabe duda de que es por los precios, que son un disparate». Las declaraciones fueron citadas por la agencia NA.

«Cuando la gente va a la carnicería compra pedacitos de carne», sentenció Williams decepcionado por la falta de ventas. En la Argentina se consumió un promedio de 47,8 kilos de carne vacuna por habitante en 2021, un récord negativo que no se rompía desde 1920. Además, la compra de carne registra un descenso desde hace 20 años.

«Entre los 1300 y 1400 pesos sale el kilo de asado», comentó Williams en otra entrevista para radio Rivadavia y el periodista, Jorge Pizarro, le retrucó: «Pero, la lista del Gobierno nacional dice que tiene que salir menos de 1000 pesos». Luego, el especialista del rubro volvió a responder: «Esos cortes se entregan a los grandes supermercados, pero va a faltar asado porque los cortes son muy caros (por la inflación) y el carnicero no va a apilar cortes que después no va a vender».

Los principales factores que contribuyen a la baja del consumo en el sector se debe al aumento del precio en los cortes más conocidos y el bajo poder adquisitivo del salario real. Por ahora, las promesas del Frente de Todos no se plasman en la realidad que sigue siendo cada vez más dura para los argentinos, quienes todavía no recuperaron el salario promedio que ganaban a fines del 2015.