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Pedro Castillo

MUNDO

Preocupación en los países del mundo la crisis política en Perú

Después que el mandatario peruano fuera destituido por el Congreso, asumió en su lugar la vicepresidenta del país, Dina Boluarte.

Estados Unidos y la mayoría de los países de América Latina expresaron el miércoles su «preocupación» por la crisis política que atraviesa Perú y solicitaron a los poderes de ese país que encuentren una solución por la vía democrática, luego de que el Congreso destituyera al presidente Pedro Castillo, quien previamente había disuelto el cuerpo.

El Congreso destituyó a Castillo por «incapacidad moral», luego de que el mandatario decidiera disolver el Poder Legislativo y reorganizar el sistema de Justicia. La vicepresidenta Dina Boluarte, que denunció un «golpe de estado», asumió la Presidencia el mismo miércoles por la tarde, informó Télam.

«Tengo entendido que, dada la acción del Congreso, ahora es el expresidente Castillo», dijo el vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, que agregó que los legisladores peruanos tomaron «medidas correctivas» de acuerdo con las reglas democráticas. Estados Unidos actuará «de acuerdo con los deseos y las aspiraciones del pueblo peruano», agregó el funcionario.

Por su parte, el Gobierno de Brasil también destacó que la decisión de Castillo de disolver el Congreso y decretar un toque de queda representan una «violación contra la democracia». En tanto, el presidente electo, Lula da Silva, recibió con «mucha preocupación» las noticias en Perú, remarcó que es «siempre lamentable que un presidente electo democráticamente tenga ese destino», pero rescató que «todo fue encaminado de forma constitucional».

El Gobierno de Chile dijo en un comunicado que «lamenta profundamente la situación política que está viviendo la República del Perú, y confía en que esta crisis que afecta al país hermano se pueda resolver a través de mecanismos democráticos y el respeto al estado de derecho».

El enojo de México

Asimismo, el Gobierno de «México lamenta los últimos acontecimientos en Perú y hace votos por el respeto a la democracia y a los derechos humanos en bien de ese entrañable pueblo hermano», expresó el canciller, Marcelo Ebrard. Días atrás había anunciado la suspensión de la cumbre de la Alianza del Pacífico, en la que México entregaría la presidencia del organismo a Perú la semana próxima, en Lima.

El presidente mexicano, Andrés López Obrador, atribuyó la salida del cargo de Castillo a los «intereses de élites económicas y políticas», a los que culpó además por el «ambiente de confrontación» que sufrió el destituido mandatario desde su asunción, en julio de 2021.

«Consideramos lamentable que por intereses de las élites económicas y políticas, desde el comienzo de la presidencia legítima de Pedro Castillo, se haya mantenido un ambiente de confrontación y hostilidad en su contra, hasta llevarlo a tomar decisiones que le han servido a sus adversarios para consumar su destitución con el sui géneris precepto de ‘incapacidad moral’», afirmó López Obrador.

Desde la Cancillería de Ecuador expresaron «su profunda preocupación por la situación política en el hermano país del Perú. Hacemos un llamado a todos los actores políticos para mantener el Estado de Derecho y la Democracia y a la comunidad internacional para facilitar el proceso democrático del Perú».

A su vez, el Gobierno de Colombia «expresa su preocupación por la crisis política en Perú, se solidariza con el hermano pueblo peruano y hace un llamado al diálogo a todos los actores políticos para salvaguardar la democracia», declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La preocupación de la Unión Europea

También la Unión Europea reclamó diálogo para asegurar la estabilidad en Perú y expresó su respaldo «a la solución política, democrática y pacífica adoptada por las instituciones». La delegación del bloque en Lima instó a «todos los actores de Perú a un diálogo que asegure la estabilidad en el marco institucional», y afirmó que los países miembros siguen «atentamente los acontecimientos».

El presidente de Bolivia, Luis Arce, afirmó que «desde un inicio la derecha peruana intentó derrocar a un gobierno democráticamente electo por el pueblo, por las clases humildes que buscan más inclusión y justicia social». «Abogamos porque la democracia, la paz y respeto a los derechos humanos, prevalezcan en beneficio del pueblo peruano», agregó.

En tanto, el Gobierno de Uruguay, hizo «un llamado a respetar las instituciones democráticas» y condenó «enérgicamente cualquier intento de quebrantar el orden constitucional vigente» en Perú. Añadió que confiaba en «un pronto y normal funcionamiento de las instituciones republicanas de gobierno» y auguró que la asunción de Boluarte «conduzca a garantizar la estabilidad política y la preservación del estado de derecho».