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La presidenta de Taiwán visita Estados Unidos a pesar del malestar de China

China reclama a Taiwán, gobernado democráticamente, como territorio propio.

Taiwán

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, llegó a Estados Unidos, prometiendo no dejar que la presión externa impida a la isla relacionarse con el mundo. China amenazó con represalias si a mandataria se reunía con el presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy.

China reclama a Taiwán, gobernado democráticamente, como territorio propio. Ha advertido en repetidas ocasiones a los dirigentes estadounidenses que no se reúnan con Tsai, que se encuentra en su primera escala en Estados Unidos desde 2019. Lo considera como una muestra de apoyo al deseo de la isla de ser vista como un país independiente.

Pekín organizó importantes juegos de guerra alrededor de Taiwán en agosto, cuando la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, visitó Taipéi. Las fuerzas armadas taiwanesas dicen estar atentas a cualquier movimiento chino cuando Tsai se encuentre en el extranjero.

Tsai se dirige a Guatemala y Belice, dos de los pocos países que reconocen diplomáticamente a Taiwán. Permanecerá en Nueva York hasta el sábado y también visitará Los Ángeles a su regreso de Centroamérica. Se espera que se reúna con McCarthy en California, aunque no está confirmado oficialmente, informó Reuters.

«La presión externa no obstaculizará nuestra determinación de ir al mundo», declaró Tsai. «Estamos tranquilos y confiados, no cederemos ni provocaremos. Taiwán caminará con firmeza por la senda de la libertad y la democracia y se adentrará en el mundo. Aunque este camino sea duro, Taiwán no está sola», agregó.

El portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán de China, Zhu Fenglian, declaró en Pekín que si Tsai se reunía con McCarthy, China «tomaría definitivamente medidas para contraatacar resueltamente». Xu Xueyuan, encargado de negocios de la embajada asiática en Washington, dijo a los periodistas que una reunión de ese tipo «podría llevar a otra grave confrontación en la relación China-Estados Unidos».