En el marco de la interna del peronismo, el exministro de Seguridad nacional, Aníbal Fernández, lanzó duras críticas contra Máximo Kirchner, acusándolo de generar tensiones innecesarias con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Fernández, que siempre ha sido una figura polémica dentro del espacio, no se guardó nada y disparó con claridad: «Máximo Kirchner debería cerrar el pico y que no le rompa las pelotas a Kicillof, que lo dejen trabajar».
Fernández, en una entrevista para radio Delta 90.3, apuntó contra la forma en que el líder de La Cámpora asumió la presidencia del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires y dijo: «Máximo Kirchner se quedó con la presidencia del partido de una manera horrorosa». Este comentario evidencia el malestar de sectores históricos del partido, quienes ven en Kirchner una figura que no ha construido su lugar desde la territorialidad o la gestión, sino que heredó poder de Cristina sin una verdadera formación en el Estado.
El conflicto entre Kirchner y Kicillof, según Fernández, es un reflejo de las distintas visiones dentro del peronismo. Por un lado, Máximo Kirchner encabeza una corriente más cerrada y confrontativa, mientras que Kicillof ha buscado afianzar su liderazgo a través de la gestión. En ese sentido, Fernández reconoció el trabajo del gobernador y señaló: «Kicillof junto conmigo fuimos los únicos que caminamos la provincia de Buenos Aires, a él le fue bien y a mí no».
Aníbal Fernández destacó la gestión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires
«Después de los primeros 4 años tenés que mostrar que fuiste capaz de hacer cosas, mostrar resultados y Kicillof lo puede mostrar», afirmó el exministro de Seguridad nacional, destacando los avances en la gestión provincial. A pesar de no considerarse amigo del gobernador dejó en claro su respeto por su trabajo y su liderazgo en la provincia.
«Hay muchos dirigentes que intentan desacreditarlo con que no es peronista, pero ¿Ellos quiénes son? ¿Los dueños del peronómetro?», lanzó el exjefe de Gabinete de Cristina en una crítica directa hacia quienes, desde adentro del peronismo, buscan establecer quién es o no es peronista.
La disputa entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof, tal como lo planteó Fernández, no se limita solo a una lucha por el poder, sino también a una diferencia de estilos y estrategias políticas. En ese sentido, Fernández cerró su intervención con un claro respaldo a Kicillof: «No soy amigo de Kicillof, pero veo que su segundo mandato lo muestra en su plenitud y con una potencia de trabajar muy fuerte».
