El índice Merval se desplomó un 8,2%, arrastrado por la incertidumbre económica local y el derrumbe de las bolsas internacionales. La jornada en la Argentina estuvo atravesada por la desconfianza hacia el nuevo esquema cambiario y la falta de señales claras del Gobierno de Javier Milei con respecto al FMI. Además, el Riesgo País tocó los 925 puntos, algo que no se veía desde noviembre del 2024.
Las acciones líderes del panel local mostraron bajas estrepitosas, encabezadas por Grupo Supervielle (-13,3%), YPF (-12,6%), Transportadora de Gas del Sur (-11,9%), BBVA (-11,6%) y Banco Macro (-11,5%). El mercado argentino sintió con dureza el impacto de la aversión global al riesgo, en un contexto donde se profundiza el escepticismo sobre el rumbo económico del país.
Los ADRs de empresas argentinas que cotizan en Wall Street también fueron golpeados por la volatilidad internacional y la incertidumbre doméstica. Banco Supervielle cayó un 15%, seguido por BBVA y Banco Macro, ambos con bajas del 12,9%. Edenor retrocedió 12,6% y Central Puerto 11,9%, reflejando el deterioro del humor inversor.
En el segmento de deuda, los bonos soberanos en dólares registraron fuertes caídas en toda la curva. El Bonar 2035 lideró las pérdidas con una baja cercana al 3%, mientras que el AE38D retrocedió 2,1%. La creciente presión vendedora refleja las dudas del mercado sobre la sostenibilidad de la deuda argentina y la posibilidad de volver a financiarse en condiciones favorables.
La pelea entre China y Estados Unidos genera una fuerte recesión en el mercado argentino
El Riesgo País de la Argentina se disparó 48 unidades y alcanzó los 906 puntos básicos, su nivel más alto desde noviembre. El salto se produce en medio de una jornada negra para los mercados internacionales, luego de que China respondiera con dureza a los aranceles que impuso Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
China anunció que aplicará aranceles del 34% sobre productos estadounidenses, replicando la medida que tomó Washington días atrás. Esta nueva escalada de tensiones comerciales entre las dos principales economías del mundo disparó el temor a un recrudecimiento de la guerra comercial y generó un efecto dominó en los mercados financieros globales.
