A lo largo de su carrera, Ezequiel Lavezzi compartió cancha con algunos de los futbolistas más destacados del mundo. Desde su paso por San Lorenzo y Napoli, hasta sus etapas en el PSG y la Selección Argentina, el “Pocho” supo ser compañero de figuras como Lionel Messi y Zlatan Ibrahimovi?. Sin embargo, su elección del mejor delantero con el que jugó dejó a más de uno con la boca abierta.
En una entrevista concedida al programa Terzo Tempo Calcio Napoli, emitido por TeleVomero, el exfutbolista rosarino no dudó a la hora de poner por encima a Edinson Cavani, con quien forjó una sociedad inolvidable durante su etapa en el equipo del sur de Italia. Más allá de lo que generaron en el terreno de juego, Lavezzi destacó que su vínculo con el uruguayo también se construyó fuera del campo.
“Con Cavani tengo una relación especial. Hablamos siempre de Nápoles. A veces lo etiqueto en Instagram y recordamos los grandes momentos”, comentó con nostalgia. Luego, fue tajante al afirmar: “Sin duda, es uno de los mejores delanteros con los que jugué. Y mirá que jugué con Messi”, subrayó con total admiración.
Una dupla que dejó huella en Napoli
Durante su tiempo juntos en el Napoli, Lavezzi y Cavani se convirtieron en una de las duplas más letales del fútbol italiano. Su conexión era visible en cada jugada: desbordes, pases filtrados y goles que hicieron soñar a los hinchas napolitanos con conquistas importantes. El uruguayo terminó siendo el máximo goleador del equipo por varias temporadas, pero el aporte del Pocho fue fundamental para ese rendimiento.
El ex delantero argentino recordó con emoción aquellos años compartidos: “Yo le di muchas asistencias y él también a mí. Son recuerdos que guardamos con mucho cariño y que durarán para siempre”, sostuvo. La elección de Cavani, más allá del nivel futbolístico, también tuvo un componente afectivo clave.
Una respuesta que esquivó el conflicto
Cuando el periodista intentó ponerlo en aprietos con una pregunta comparativa entre Cavani e Ibrahimovi?, Lavezzi se tomó la licencia de bromear. “¿Él o Ibra? No me metas en líos”, soltó entre risas, sin querer entrar en polémicas. De todos modos, su inclinación ya había quedado clara.
Aunque jugó al lado de leyendas y ganó títulos en distintos clubes, fue la etapa en el Napoli, entre 2007 y 2012, la que marcó un antes y un después en su carrera. Junto al delantero uruguayo, levantó la Copa Italia 2012, trofeo que devolvió la ilusión a una ciudad con hambre de gloria. Luego, en el PSG, también compartieron equipo y sumaron más conquistas, pero la conexión emocional del sur italiano parece seguir intacta.