Connect with us

Hola, qué estás buscando?

VIDA Y ESTILO

Día Internacional del Cabernet Sauvignon: un clásico de todos los tiempos

Esta variedad es sinónimo de historia, de momentos recordados con alegría y de etiquetas emblemáticas

Cabernet Sauvignon
Pixabay

Llega el último jueves de agosto, el Día Internacional del Cabernet Sauvignon, que se convierte en el rey de la jornada. Miles de copas se alzan en el mundo para evocar a una de las cepas tintas más influyentes en el panorama internacional. Su origen está en Burdeos, en el siglo XVII: nació del cruce de las cepas cabernet franc y sauvignon blanc, y se expandió por el mundo entero. Hoy se calcula que hay 340.000 hectáreas de viñedos esparcidas por todos los continentes.

El hecho de que el cabernet sauvignon celebre su día habla de la importancia que tiene. Esta variedad es sinónimo de historia, de momentos recordados con alegría y de etiquetas emblemáticas. Es un clásico, el vino que se disfruta en cenas elegantes, en asados familiares y en reuniones improvisadas con amigos. Siempre es momento para disfrutar de un cabernet sauvignon.

Esta presencia lleva también a reflexionar sobre las diferencias y semejanzas que tiene el cabernet sauvignon en las distintas latitudes, como ocurre entre el Viejo Mundo y el Nuevo Mundo. La estructura que brinda al vino permite que su desarrollo se extienda por años: luego de una crianza en vasija de roble, está listo para su guarda en botella, donde evoluciona lentamente hasta alcanzar su máximo potencial.

Diferencias entre el Viejo Mundo y el Nuevo Mundo

En Burdeos, lugar de origen, el cabernet sauvignon es “la” cepa. En Médoc y Pauillac, se unió con el merlot y el cabernet franc para dar lugar a los vinos de corte bordelés más codiciados por coleccionistas y entendidos. Sus notas de grosella negra, tabaco y cedro son una combinación infalible para vinos que pueden envejecer tranquilamente en la botella durante años.

En el Nuevo Mundo la historia es distinta. En Napa Valley, California, el cabernet adquirió estatus de vino de culto. Allí se expresa con aromas a ciruela madura, mora y chocolate. Según los expertos, en esta región el vino es más expresivo, intenso y corpulento, y sus etiquetas alcanzan precios muy elevados.

En América del Sur, Chile lo convirtió en su cepa principal junto con la carmenere. El valle del Maipo es un lugar donde los cabernets se distinguen por su frescura y un toque mentolado exótico. En Argentina, Mendoza lo posicionó como su segunda variedad tinta más importante después del malbec, y en el norte del país, en los Valles Calchaquíes, también se destaca: en Hualfín, Catamarca, alcanza grandes expresiones en sus vinos de altura. Australia, con su suelo de terra rossa, y Sudáfrica, con Stellenbosch, completan el mapa de regiones donde el cabernet sauvignon alcanza su máximo desarrollo.

Lo más interesante es que no hay un solo cabernet sauvignon. Las cualidades de la tierra, las alturas, el agua y el clima imprimen un sello característico allí donde se plante. Esta capacidad de adaptación es una de las cualidades que lo mantienen vigente. En Europa se valora especialmente su capacidad de guarda, mientras que en Asia y América se aprecia más su carácter frutal.

Como curiosidad, durante décadas se pensó que esta cepa tenía orígenes antiquísimos. Sin embargo, en 1996 un estudio genético reveló que era mucho más joven de lo que se creía y que provenía de un cruce accidental. Esa noticia sorprendió y aumentó todavía más el interés por ella.

Más etiquetas y más anécdotas del Cabernet Sauvignon

El cabernet sauvignon dio origen a vinos reconocidos en todo el mundo. En Burdeos, Château Lafite Rothschild, Latour y Mouton Rothschild son sinónimos de lujo y tradición. En Italia, Sassicaia y Tignanello ofrecieron una nueva cara de la Toscana al mapa global. En América, etiquetas como Opus One, Screaming Eagle y Don Melchor alcanzaron fama internacional y precios récord.

En 1976, cuando el podio del vino parecía reservado a los franceses, el “Juicio de París” cambió la historia. En una cata a ciegas, un cabernet sauvignon de Napa Valley superó a los grandes Burdeos. Hasta hoy, los norteamericanos recuerdan aquella hazaña con orgullo, mientras que los franceses la evocan entre asombro y sonrisas incómodas.

En los años 80, en Japón, el cabernet sauvignon se puso de moda como compañero del sushi. ¿Un plato de pescado maridado con un tinto intenso? Aunque los manuales de maridaje no lo recomendaran, los consumidores lo pedían convencidos de que “cabernet” era sinónimo de calidad universal.