Boca transita un gran momento en el Torneo Clausura. Luego de haber sellado su clasificación a la Copa Libertadores, el Xeneize atraviesa con optimismo el cierre del semestre. En ese marco, además de intentar quedarse con el título, el foco está puesto en armar el plantel para el 2026.
Se acerca un nuevo mercado de pases y la dirigencia de Boca, liderada por Juan Román Riquelme, se prepara para movimientos significativos. El objetivo principal es claro: jerarquizar aún más el plantel de cara a la disputa de la Libertadores. Para lograr este balance económico y deportivo, Riquelme sigue de cerca las ofertas que podrían llegar por jugadores que perdieron protagonismo y que corren desde atrás en la consideración.
Los tres jugadores «vendibles» en Boca
Hay tres nombres importantes figuran en la lista de posibles salidas de Boca: el defensor Nicolás Figal, el lateral peruano Luis Advíncula, y Lucas Blondel.
En el caso de Figal, su lugar en la zaga central fue ocupado por Lautaro Di Lollo. El joven se consolidó como titular inamovible de la defensa. Desde su llegada a Boca a principios de 2022, Figal disputó 109 partidos oficiales, con 5 goles y una asistencia.
La situación de Advíncula es similar. El ex Rayo Vallecano fue relegado de la titularidad por Juan Barinaga, quien se adueñó del puesto en el lateral derecho. Esta falta de minutos despertó el interés en Perú. Alianza Lima envió ojeadores para seguirlo de cerca, y Sporting Cristal también aparece como un posible destino para repatriar al lateral.
Por su parte, Blondel vio disminuida su participación tras el regreso de Miguel Ángel Russo. Incluso llegó a disputar algunos encuentros en la Reserva de Boca para mantener ritmo. Distintos medios que cubren la actualidad del Xeneize informaron que Racing lo piensa como refuerzo para 2026.
