Juan Román Riquelme vive días de tranquilidad al frente de Boca. En medio de una gran racha en el Torneo Clausura, que le valió la clasificación a la Copa Libertadores, el presidente del Xeneize goza del buen andar de su equipo. Bajo este panorama, la continuidad de Claudio Úbeda como entrenador parece sellada, pero la dirigencia por ahora no confirmó nada.
Este silencio es el que permite especular a los otros contendientes a ocupar el buzo de director técnico en Boca. Ahora, un ex jugador e ídolo de la institución se candidateó a él mismo y dijo que le encantaría dirigir al Xeneize en un futuro. Además, también habló de la gestión de Riquelme.
Atención Riquelme: el ex jugador que sueña con dirigir a Boca
Carlos Tevez, ídolo indiscutido de Boca, volvió a encender las expectativas de los hinchas xeneizes al confirmar públicamente su máximo deseo: dirigir al club de La Ribera. Tras su emotiva vuelta a La Bombonera como entrenador de Talleres, donde fue ovacionado por los fanáticos y reconocido por la dirigencia, Carlitos reflexionó sobre sus ambiciones futuras.
El Apache fue claro respecto al momento en que se pondría el buzo de DT xeneize: «Esas cosas llegan en el momento justo». Según explicó, no es algo que deba buscarse o esperarse, sino que debe ser una situación que arribe en su «mejor momento y en su mejor versión”.
Pero la parte más picante de sus declaraciones llegó al abordar el tema de la actual gestión del club, encabezada por Juan Román Riquelme. Tevez demostró una postura mucho más serena y estratégica que en el pasado, evitando ingresar en conflictos políticos.
«Tiene su manera de manejar el club; nadie tiene la varita mágica para decir qué está bien y qué está mal», dijo sobre Riquelme. Tevez se distanció de cualquier bandería interna y afirmó: «No soy ni pro ni contra de una dirigencia». Aunque reconoció que los directivos «se han portado bien» con él, aclaró que actualmente no tiene una relación personal con ellos.
Esta cautela obedece a un aprendizaje, ya que Tevez admitió que cada vez que opina algo sobre Román, se convierte en un problema, por lo que prefiere no hablar sobre política interna. Sin embargo, analizó fríamente la gestión de Riquelme, señalando que «ha pasado momentos malos y momentos buenos».
